
Deberías cambiarle el título a tu blog.
Así me dijo Noemí Valdez, cuando se enteró del nombre. Habíamos salido de una sesión de gemoterapia impresionante.
Así me reí yo. Con una risa de haber alcanzado el satori.
Ya no sé qué hacer conmigo se convertiría, en Ya sé, ya sé, aunque me equivoque ahora ya sé.
O por lo menos sé algunas cosas que haría conmigo. Una de ellas: Volver en cuanto pueda a Villa La Angostura..Vivir allí. Al sur. Al sur de Argentina.
La Villa como le llaman allá, me dejó en un estado de éxtasis profundo. Más profundo que el que conseguía cuando era adolescente, escuchando en un “cassete” el susurro monótono de un tipo. Era el Método Silva de Meditación Trascendental. Se había puesto de moda en aquella época y mi vieja lo consiguió prestado del tío Carlitos.
Más y más profundo cada vez… así decía, así, todo el tiempo.
¿Será que me hace vivir bien a unos 500 m de altura?,¿Será que su clima seco, de montaña, me favorece?¿O será más bien que la Villa es un lugar al que todos deberíamos alguna vez acceder porque es un paraíso?
Creo que los amigos que nos recibieron -no le puedo llamar de otra manera a gente que se desvive para que una se sienta bien y cómoda- el Director de Cultura Alejandro; su mujer Mariana; el Secretario de Gobierno Emilio; Anita, la dueña de Traunco la hostería en que nos alojamos, sus hijos, que a veces hacían de recepcionistas otras de camareros; Emilia, la dueña de la Casita de la Oma; Noemí, y su hermoso Seres, con piedras de una belleza espectacular; Pablo, gerente del Correntoso; Martín, uno de los dueños de Tinto Branco, su novia , su barman que había vivido en Lanzarote, su chef y su equipo; Zulma, la asistente del Centro de Congresos y Convenciones más dulce que sus mates ; el sonidista de ahí, del que no recuerdo el nombre, como tampoco recuerdo el del dueño del restaurante Waldhaus aunque su cara me haya quedado grabada para siempre. Creo que no me olvido de nadie. Y como empecé diciendo, creo que estos amigos son lo que son ,gracias a que todos son ,o fueron ,otra cosa.
A ver si logro explicarme. Todos tienen una cabeza abierta, permeable, dispuesta a los cambios, dispuesta a vivir la vida de otra manera , dispuesta a girar 180 grados como decía Man Ray: la cabeza es redonda para que las ideas puedan cambiar de dirección.
Ya voy a explicar por qué sentí esto en cada caso particular. En sucesivos post.
Por ahora les digo sólo esto: tengo la sensación de ser Eva.
Cuando hoy subí al avión, me sentí expulsada del paraíso.
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Salu2
Encantada de conectar con vos, veo que me has captado desde el otro lado del Atlántico, mi principal dilema es que quiero decantarme por un nombre "romántico", evocador, sensorial... pero que no suene demasiado meloso. Me gusta eso de "Mirador de los Sueños", se me ocurre tambien el "balcon de los sentidos"... a medida que escribo me traslado a la casa y al mismo tiempo a la imagen corporativa y a los soportes publicitarios. Se me acaba de ocurrir que voy a fusionar tradicion y sentidos:
Puede que sea algo como Cortijo El Horcajillo "El balcón de los Sentidos" a modo de slogan.
Me ha encantado tu aportación, necesitaba el punto espiritual.
Seguiremos en contacto, saludos desde España