Turismo 2.0

Orlando Lumbreras

Conclusiones V Congreso Nacional de Enoturismo

Pocas conclusiones; el Congreso, organizado por Aliter, no aportó ideas novedosas. Si nduda alguna este es e lagran titular. Menor presencia de asistentes que el año pasado, y escasez de ideas novedosas.
El Congreso lo podríamos resumir en dos ideas generalistas:
*Formación de proyectos interesantes y atractivos.
* Buenos planes de comunicación, apoyados en aquellos que mejor conocen la realidad turística enológica, y donde internet, base de la comunicación el siglo XXI, y la especialización en enoturismo dentro de la red, jueguen un papel destacado en la comunicación y la trasmisión de los proyectos.
Para los que quieran profundizar en el V Congreso, podéis visitar www.devinum.com, donde he escrito un artículo sobre el congreso y os lo podéis bajar en formato PDF.
Tambien podéis ir al blog www.turivino.com, donde podréis dejar vuestros comentartios para enriquecer el debate sobre el turismo enológico, que parece que quiere arrancar en nuestro país, pero que muchas veces no sabemos si realmente es más las ganas de los que apostamos por él que el interés de los amantes de esta cultura.

Orlando-Viajeros del Vino

Tags: devinum, enológico, enoturismo, turismo, turivino, viajeros del vino

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Respuestas a esta discusión

Estimado Orlando:

No acudí a este congreso ni al anterior, pero sí a otra edición hace ya varios años. La razón por la que no acudí, es porque en principio la estructura del congreso, no se diferenciaba mucho de las anteriores, e incluso porque los ponentes se han venido repitiendo (unos físicamente y otros en cuantro a dimensión o ejemplo de modelo enoturístico). Esto me hacía pensar que no habría mucho de nuevo.

Efectivamente y tras leer tus comentarios, veo que se corrobora esa idea y que como dices quizás hay menos público porque pueda existir un cierto hastío. Si bien creo que efectivamente al Turismo Enológico Español, le queda mucho por recorrer, y que mucha gente está, como dice Isabel Mijares entrando en él sin una reflexión profunda de lo que hay, lo que falta, lo que se debe de hacer, etc. También creo que ese discurso es un poco catastrofista y que adolece de falta de investigación. Un ejemplo sería la contribución de Geneve, a quien conozco y respeto, pero con la que no estoy de acuerdo en que los italianos o los franceses sean más abiertos en cuanto a su concepción del turismo enológico, y el desarrollo de nuevos productos. Simplemente llevan muchos más años, gozando de una cultura gastronómica, que nosotros hemos empezado a gozar con el fenómeno "grandes chef", y que todo irá llegando a su tiempo.

Todos los miembros de este foro hemos venido hablando de proyectos singulares, que dentro de su modesta capacidad, están aportando cosas muy innovadoras, pero que lamentablemente no tienen los recursos financieros para llegar ya no sólo fuera de nuestras fronteras, sino a nuestros propios conciudadanos. Muchos críticos gastronómicos, enólogos, y agentes de viaje, hablan de proyectos pero desde la base de haber descubierto o conocido, aquellos a los que son invitados y más promocionados (que no suelen ser los más innovadores, porque al tener mayor recursos para comunicación y comercialización, no tienen que echarle tanto ingenio).

Y esto es un poco lo que creo que se ha venido reflejando en algunos congresos a nivel nacional, es decir, presencia exlcusiva de los ya muy escuchado y visto, por gozar de una mayor promoción, pero que no es precisamente lo más novedoso.

Si a eso le sumas que sigue sin existir un mercado enoturístico con cara y ojos, es decir, no hay tanta gente que quiera pasar unas vacaciones "enoturisticas", las posibilidades de que los pequeños proyectos se descubran y el boca a boca les encumbre al nivel donde grandes bodegas llegan con sus presupuesto de marketing (en general enfocados a conocimiento de marca y búsqueda de una rotación e sus ventas de vinos y no de sus actividades turísticas), son muy pequeñas.

Creo que los miembros de este foro no somos tan pesimistas en cuanto al desarrollo del sector, y teniendo los pies en el suelo (seguimos hablando de un futurible desde un punto de vista de mercado, y como tal nos tenemos que comparar con EEUU, Italia o Francia, pero no como realidades iguales), lo que hay que hacer en foros y congresos, es apoyar el descubrimiento de la pequeña oferta (bodegas, alojamientos, servicios de restauración, transporte especializado, etc.), que poco a poco vayan construyendo nuestro particular "Turismo Enológico".

Es por supuesto, mi opinión.

Sed buenos.

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Yo solo pido que nuestros bodegueros aboguen por la profesionalización. No creo que hubiera nada de malo en externalizar la parte del negocio que aun no es negocio ...
La semana pasada estuvimos hablando con una bodega y un hotel catalanes con el ánimo de sumar esfuerzos, no solo de creación de productos, sino de sumar presupuestos y acciones comerciales.
Somos de los que creemos que 1+1+1 no son 3 sino seguramente 6 o 9, dependiendo del compromiso y la fe que pongamos en nuestros esfuerzos.
De todas formas creo que en Francia e Italia, que ya existiera una tradición y una reputación les ha ayudado a abrir las puertas, aqui aun creo que debemos abrir las mentes, no solo de los bodegueros, también de los clientes...
Pero como bien dices Eduardo, todo llegará, nunca hemos tenido ninguna duda. Solo es cuestión de tiempo y de esfuerzos. Nosotros ya sabes que no cejamos en el empeño nunca.

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Gracias Orlando por compartir esta información. Creo que la situiación del enoturismo no es fácil y la situación económica, aunque temporal, espero, no ayuda tampoco. La mayoría de los bodegueros són pequeñas empresas que no tienen tantos recursos para empezar una nueva línea de negocio, y la dificultad que hay ahora de conseguir créditos bancarios, les pone aún más dificil, hoy por hoy, la inversión en el enoturismo.
Por otra parte, la idea de Manuel es probablemente la más sostenible e inteligente porque el turismo cada vez necesita una gestión y explotación de los servicios más cooperativa. Lo han dicho especialistas y parece que fuera de las grandes empresas, las PyMEs pueden mejorar mucho su competitividad si se asocian para crear nuevo producto. Este sería el caso que propone Manuel para el enoturismo.
Sin embargo, no hay que olvidar que nuestra cultura no es muy proclive a la cooperación. Entiendo que de algun modo, la administración debería facilitar o, mejor dicho, fomentar esta forma de actividad a través de ayudas como rebajas fiscales etc. Imagino que si las UTEs han servido para muchos proyectos que en solitario muchas empresas no podían afrontar, en el turismo esta debería ser también posible.
Finalmente, no hay que olvidar la importancia de que el empresariado de las bodegas tenga una formación empresarial capaz de ver las oportunidades como el enoturismo. En este sentido, deberían de ser las propias asociaciones empresariales quienes junto con la administración emprendiesen una campaña en este senttido de capacitar mejor a sus socios.
No hay que olvidar, que la mejora de la calidad de los caldos españoles ha comprtado también una subida de los precios y este encarecimietno afectará a la demanda, sobretodo si el consumo particular empieza a bajar. Creo, que el enoturismo se puede plantear como una estrategia de marketing que refuerze las ventas del vino, además de generar nuevos ingresos a los bodegueros.
Quizas, enlos congresos se debería hablar más de estos temas que de mostrar las excelencias de lagunas experiencias, que, si bien, son encompiables y pueden llegar a servir de ejemplo motivador, sólo los verdaderamente interesados las aprecian, mientars que la mayoría del sector queda fuera de estos temas.
Un saludo,
Oriol

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Hola a todos!!

En primer lugar, deciros que soy un recién iniciado en este sector y que actualmente me encuentro en el paso de turista (mejor dicho excursionista, puesto que apenas pernocto debido a la proximidad) a profesional del sector (bueno, para ello, todavía me falta aprender bastante). Este fin de semana he realizado una pequeña escapada como turista: cena en un restaurante con encanto, posterior estancia en otro hotel con encanto, visita a un par de enotecas y por último una visita a una bodega. Es la segunda vez que hago el recorrido por la misma zona en un plazo de unos cinco años y la verdad, es que he podido comprobar gratamente que la orientación al cliente tanto en el restaurante, el hotel y la enoteca ha variado de forma considerable. Ha sido un auténtico placer ver los esfuerzos por parte de todas las partes implicadas en hacernos sentir realmente cómodos.

Lamentablemente debo reconocer que no ha sido así respecto a la bodega (prefiero no dar nombres para no herir sensibilidades). Nada más llegar a la bodega alrededor de las 12 sin haber reservado previamente, la primera pregunta fue si teníamos reserva. Al indicar que no teniamos reserva pudimos percibir la contrariedad de la persona que al final nos hizo un hueco porque había habido unas cancelaciones de última hora. Imaginad las ganas con las que comienzas las visitas. La duración de la visita a la bodega fue de más de una hora. La verdad, había gente que bostezaba oyendo las diferencias de fabricación del vino, para posteriormente acceder a una sala de catas para catar un par de vinos de dicha bodega con un poco de chorizo.

Una vez en la sala de catas estuve charlando con el responsable de las visitas, reconoció que ellos consideraban bastante importante las visitas, no como actividad turística, sino como sistema para promocionar sus vinos e incluso me comentó que había un proyecto de creación de un ente para la coordinación de las actividades enoturísticas entre un grupo de bodegas que hay juntas, para de esta manera, dirigir y coordinar a los visitantes hacia las bodegas.

Ante esta situación se me crean varias dudas que me gustaría conocer vuestra opinión:
Por un lado, ¿Creeis positivo la creación de dicho ente, puesto que entra en competencia con las oficinas de turismo? Esta persona me reconoció que evidentemente las oficinas deben promocionar otras actividades diferentes como puede ser patrimonio, restauración, paisaje, etc.. además de las bodegas. Y por último, y al hilo de lo que dice Oriol, ¿Como es posible la asociación de varias bodegas geográficamente unidas para la creación de un ente común para la gestión de las visitas y no incurrir en problemas de competencia? Tened en cuenta que con visitas de una hora de duración más cata (en total casi dos horas) no sólo no hay tiempo posible, sino que puede ser un auténtico martirio.

Un cordial saludo.
Oscar

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Hola Oscar,
La creación de un ente o un servicio que coordine los servicios de las bodegas no sólo es una buena oportunidad para reducir costes en la gestión de las visitas y en el marketing de las bodegas, sinó que sirve como las alianzas de las compañías aereas, como una economái de escalas. Podemos decir, además, que quien visite una bodega, tendrá información de las otras, con lo que es muy posible que en las próxima visita se dirija a otra bodega del ente o de la asociación. De todas todas, la unión entre bodegas es una manera de reforzar sus competitividad, si saben aprovechar los valores fuertes de cada una. Evidentemente, también competirán ente ellas, sobretodo en la elaboración de vinos, pero yo no conozco a nadie que sólo tome una marca de vino, y en cambo si que tiene gran impacto que te recomienden uno.
Saludos,
Oriol

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Creo que han salido aquí algunas ideas que ya hemos comentado otras veces, pero que no por ello dejan de tener su importancia. A parte de reconocer que Francia o Italia nos sacan unos años de ventaja, y que USA tiene una mente hipercomercial, la idea que no llegamos a concretar, pero que de alguna manera debería triunfar, es la expuesta por Manel, el cooperativismo, la asociación, el poder trabajar todos en una misma línea, en una misma dirección, para poder crear el sustrato del enoturismo. Es cierto que 1+1+1 son como mínimo 6, si los tres quieren realmente sumar, porque si algunaodesea destacar entonces el resultado será menos 2. La pregunta es: ¿Quien pone la primera piedra para construir esa torre común del enoturismo?. Algunos estamos convencidos que ese es el camino, pero, ¿realmente las bodegas creen en el enoturismo, o sólamente unos cuantos "iluminados" piensan que de verdad el turismo de interior ligado al vino y su cultura tiene futuro como tal?. Como decía Mijares, tenemos todos los ingredientes, pero hay que saber potenciarlos y darles un valor global.
En muchas zonas de nuestro pais, muchos establecimientos tienen el convencimiento que crear la "Ruta del vino de ..." hace crecer el enoturismo de manera espectacular; La DO Vinos de Madrid, que anda invirtiendo bastante dinero en consultorías y estudios preliminares, presentó la idea de la Ruta del Vino como un hito importante. Soy el primero que defiendo, he defendido y defenderé la aportación de la Administración en el tema de las Rutas del Vino de España, su labor de promoción, etc, etc, pero, ¿sois de la opinión que con estar en las "Rutas..." es suficiente o hay que aportar y trabajar de manera más decidida?.
Creo que queda mucho por hacer, y va siendo hora de poder sentar unas bases sólidas, para que una ráfaga de aire no se lleve el proyecto del enoturismo.

Orlando

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Al hilo de esta conversación, efectivamente no sólo es necesaria una unión entre las diferenes empresas y entidades para promocionar el turismo enológico en un determinado territorio, sino que además, es la única forma razonable de sobrevir en un futuro no muy lejano.

Como dice Orlano, esto ya se ha expuesto aquí y en otros foros, a menudo.

En mi caso, como gestor que tuvo en su día la oportunidad de desarrollar un concepto bastatante integral de turismo enológico, pues aunaba territorio y todo lo que esto implica en cuanto a paisajes, modos de vida y formas de entender la vida, historia, cultura, gastronomía, etc. la conclusión a la que llegaba una y otra vez, es que por mucho esfuerzo que hiciera, y por bueno que fuera el producto, o invertía en crear destino muy por encima de la marca de la bodega, o simplemente, el territorio en el que operaba, seguiría viéndose fagocitado por otras regiones con menos recursos pero con un mayor sentido de la "cooperación" y el "asociacionismo".

Jerez, donde tuve el gusto de trabajar, es un buen ejemplo de ello. Teniendo una singularidad en sus vinos, no replicable y con potencialidad de convertirse en un destino por sí misma (lo mismo le pasa a algunas pocas regiones vitivinícolas del mundo, y también a algunos productos gastronómicos), es constantemente ninguneada en términos de turismo enológico, por agentes especializados, enólogos y críticos gastronómicos, y por el mercado en general, simple y llanamente porque sus vinos son poco conocidos y comprendidos. Lamentablemente, como he dicho muchas veces, por culpa de las propias bodegas, que empeñadas en que sólo se conozca su marca y en intentar que desaparezcan las demás, lejos de trabajar en crear cultura del vino de Jerez, trabajan en contra de ello. En el caso de Jerez, además se da una doble paradoja, de un lado sus bodegas son las segundas más visitadas del mundo tras, las del Napa Valley, sobre todo por el gran prestigio de la marca en el extranjero y el mejor conocimiento que los mercados internacionales del vino tienen sobre éste, pero por el otro lado, cuando se busca en España las empresas especializadas en enoturismo, guías, foros, blogs, y demás, casi ni se la menciona.

Las adminisraciones pueden y deben, por razones económicas, de desarrollo sostenible y de responsabilidad social, ayudar a promocinar (divulgar el concepto, crear conciencia de su existencia) y también a coexionar la oferta (las Rutas del Vino es un ejemplo de homogenización), pero el destino, debe unirse para reivindicar sus singularidades, comercializar, y destacarse por encima de otros.

Hasta que las bodegas, y la oferta complementaria del turismo del vino, no entiendan esta necesidad, se seguirán matando moscas a cañonazos.

Por poner ejemplos, en 2006 sacamos desde Bodegas Valdivia y Bodegas Sandeman, una visita conjunta, destinada a descubrir, comparar, y derribar mitos entre dos grandes vinos generosos, los Oporto y los vinos de Jerez. Aprovechando el Know How de Sandeman con los vinos de Oporto y la presencia de personal cualificado en ese terreno en sus instalaciones de Jerez, y aprovechando el desarrollo de las visitas a Bodegas Valdivia, con un enfoque muy lúdico y más orientado a descubrir la cultura del vinos de Jerez, se consguie que el visitante salga beneficiado, porque descubre las diferencias. Se consigue que sea más culto porque tiene más información, puede elegir lo que más le guste, o mejor aún, donde antes sólo consumía un vino y miraba el otro con recelo, ahora bebe los dos y los compara, aprovechando para convertirse en un embajador de ambos pues ha adquirido un conocimiento concreto sobre los mismos.

Ejemplos como ese hay muchos, con otras bodegas, entre ciudades antiguamente rivales por sus vinos, con empresas de la oferta complementaria que añaden valor a la simple visita, etc.

El turismo como todos sabemos, no entiende de fronteras y es por ello, el gestor de turismo enológico no debería tenerlas. ¿O es que un turista no encontraría más cómodo, satisfactorio, y motivador, un paquete que incluyera una visita conjunta a tres territorios o D.O. con singularidades bien concretas, en lugar de a una sóla bodega donde se le de una visión limitada y partidista del vino?

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Hola a todos,
Oscar, en mi opinión, la agrupación de establecimientos de este tipo es beneficioso siempre y cuando, tanto el ente gestor como los mismos establecimientos tomen esta asociación de forma activa y no como una serie de derechos adquiridos al formar parte de este tipo de asociaciones, derechos que terminan con la frase al cabo del tiempo: “a mi estar en esta Ruta del….. no me a traído ningún cliente”….. la respuesta a esta pregunta sería y que has hecho tú para que eso cambie….

Yo creo que la competencia no está dentro de un mismo ámbito territorial o zona vitícola, sino de esta con las demás… Un zona debe de intentar diferenciarse y convencer, por sus actividades, calidad en el servicio y forma proyectar su imagen hacia el exterior, para que consumidor final te acabe eligiendo a ti, como establecimiento o por lo menos a uno de tú zona.

Os pongo un artículo de la Agencia EFE AGRO sobre el Congreso de enoturismo.

Yo en mi modesta opinión, pido calma, esto no ha hecho más que comenzar.
Un saludo para todos.
Archivos adjuntos

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Me parece una discusión interesantísima ésta que estáis propiciando. Seguramente mis aportaciones son un poco difusas pues hay varias cosas que me han venido a la cabeza leyendo vuestros comentarios.

Creo que en general nosotros focalizamos demasiado los problemas del enoturismo en las bodegas y en su comercialización. Me parece que como profesionales del turismo también tenemos que hacer bastante los deberes en este sentido y mirar hacia dentro. Salvo honrosas excepciones (Gracias Colmenero), apenas tenemos producto enoturístico y mucho de lo que tenemos se puede encontrar en manuales de operadores de termalismo y similares, como simples estancias.

Habría que preguntarles a algunos receptivos que se muestran expertos en enoturismo, cuánto conocen de este mundo, cuántas aportaciones han hecho a sus proveedores para generar nuevos productos etc. ¿Cómo posicionar un destino en la gama alta para expertos en enoturismo por ejemplo cuando ningún operador de la zona va más allá de “Visita a la bodega y degustación del vino más peleón y barato de la casa”. Difícil.

Por otro lado me cuesta pensar que una bodega o dos o... van a actuar como locomotoras de un destino enoturístico, por mucho esfuerzo que hagan y por muy bien que lo hagan. Seguro que alguna gran bodega diseñada por alguna figura internacional de la arquitectura puede jugar este papel pero en la inmensa mayoría de los destinos, tiene que haber una oferta global vinculada a enoturismo. Visitar Riquewheir o Volnay o Saint Emilion... supone inundarse literalmente de la cultura del vino. Creo que aquí las administraciones tienen una gran labor por hacer que de forma muy directa incidirá en la visión que damos a nuestros visitantes así como los índices de repetición o recomendación.

Estoy de acuerdo en que es necesario trabajar al unísono y gremialmente dentro de las DO pero hay que hacer muchas matizaciones. Me parece estupenda la idea de hacer rutas pero ¿y las segmentaciones? No todos los clientes son iguales, ni tienen las mismas expectativas, ni están dispuestos a pagar lo mismo y el precio no puede ser el único elemento de discriminación. Creo que gran parte de este trabajo desde luego corresponde a los operadores de receptivo de cada zona pero tb las asociaciones deben tener, en mi opinión, criterios de calidad capaces de excluir a quienes no los cumplen y por supuesto honestidad para calificar sus productos.

Y a propósito de la diatriba de las dos señoras (O’Connor y Mijares) ¡Sí señor! Hay gente aburrida como yo que nos parece interesantísimo saber si un vino tiene la maloláctica o maceración prefermentativa o ha madurado sobre lías, pero eso no quiere decir que aplaudamos con las orejas a esos enólogos plastas que saben muchísimo pero a lo que nadie ha enseñado a comunicar, a tratar con viajeros, a enfrentarse a un grupo, a dinamizar una charla, a transmitir emociones con las palabras. ¿Quién les va a enseñar?

Estoy de acuerdo con Manuel Blasco, esto no ha hecho nada más que empezar.

Saludos,

Alicia.

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Gracias a ti Alicia, de verdad.
Tambien creo que faltan clientes como tu, comprometidos,enamorados y apasionados.
Acabo de regresar del Piamonte y la verdad es que las visitas que nos organizaron a Bodegas y productores de embutidos fueron decepcionantes, no solo para mi, sino también para los otros agentes de viaje que nos acompañaban.
Tuve la sensacion de que se repiten los mismos errores, se muestra la bodega en su proceso industrial y al final se acaba comiendo y bebiendo, a eso se le llama "visita condegustación". Nada mas ni nada menos.
No es ese el tipo de producto que creo sea el idoneo, por eso intentamos mejorarlo en la medida de lo posible siempre que nos dejan...
Pero no es tarea facil, creo que muchos de los que estais aqui ya lo sabeis. El esfuerzo es titánico y agotador, especialmente para empresas de tamaño tan pequeño como las que en intervenimos en este sector.
Modestamente nosotros intentamos ser un receptivo no ubicado en el territorio, pues creemos, no sé si acertadamente o equivocadamente, tenemos que estar próximos a los clientes. Aun tenemos que hacer todavía mucha labor comercial y de sensibilización del mercado y nos queda mucho camino por recorrer para conseguir un volumen de clientes optimo y un producto adaptado a las necesidades de los nuevos turistas.

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Hola Alicia: Creo que con tus comentarios has puesto el dedo en la yaga más dolorosa; no te falta razón a la hora de preguntar-aseverar que muchos de los receptivos que dicen conocer el enoturismo, poco aportan a sus proveedores, y pocos conocimientos tienen de la zona. Eso no quiere decir que no haya recpetivos realmente implicados en el turismo enologico,pero es cierto que a muchos el enoturismo les empieza a sonar a dolares, y se lanzan de manera alocada.
Totalmente de acuerdo también con tu comentario que una o dos bodegas no son el motor de una DO; va en la linea de lo que hemos hablado muchas veces, acerca de crear comarca, crear región, que toda una zona crea en el turismo vinicola, en su cultura, y trabaje en una misma linea de desarrollo. En cuanto a las Rutas, no dejan d eser un punto de apoyo y promoción, pero si la oferta no es diversificada nocubrirá todo el espectro del turista-amante del vino. Debemos dar a cada uno lo que demanda, y debemos prepararnos para darselo.

Un saludos a todos los amantes del enoturismo

Orlando

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El gran problema es saber si un receptivo puede vivir de los productos de su comarca.
Nosotros decidimos implantarnos en Barcelona, para irradiar clientes hacia el interior. No es fácil, nada fácil, el turista que viene a una gran urbe con tantos estímulos, se deja seducir muy fácilmente por todos los atractivos.
En nuestro caso, son muchas veces clientes repetidores, que desean ver algo mas... pero tan bien es bien cierto que hay personas que se mueven por la curiosidad y otras por el interés especifico de conoce, aprender y huir de lo convencional.
Con buenos productos el boca oreja funciona casi solo... con productos mediocres los resultados nunca pueden ser los mismos. El día que dejemos entrar la profesionalidad turistica en este sector - la enológica, doy por sentado que esta muy por encima de lo que muchos creen, en especial los turistas -
Como Orlando no creo que sea solo meter dinero, quizás los avances sean mas evidentes.
La demanda esta latente, solo hay que darle un producto adecuado a sus espectativas, con la mano en el corazón creo que aun estamos lejos de podérselo ofrecer salvo algunos caso bien específicos.

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