Discúlpenme no haberlos invitado al festín.
He estado de compras en estos días y sin comentarios o movimientos que le hicieran notar al homenajeado, fui acumulando algunos componentes e ingredientes, para preparar una deliciosa cena y una alegre velada al cumpleañero.
A pesar de su corta edad y que aún no es capaz de moverse libremente, hablar o “mantener una conversación”, con sus contrastes cromáticos y señales escritas del idioma, dice a muchos, algunas de las cosas que me nacen decir y que por incapacidad propia de mi especie, no puedo personalmente hacer y trato de valerme de sus posibilidades reales.
En la tarde adorné su habitación con globos, cadenetas y una piñata que simulaba una PC, repleta de bombones de chocolate “savoy”, nestlé y con papelitos de premio…
A la hora aproximada de su aniversario, rompimos la piñata y se llenó la habitación de esa alegría propia de las fiestas, donde la música, serpentinas, sonidos de cornetitas y silbatos, crean un ambiente extraordinario.
La cena nocturna estuvo amenizada por camarones al ajillo, que bailaban al sonido de electrizantes bandas de rock de los 70, en profunda vasija de barro que soportaba un hirviente caldo de aceite de oliva, guarnecidos con papas asadas, adornadas con vistosa ensalada césar, enriquecida con ingredientes propios a mi gusto y un aluvión de deliciosos champiñones…!WOW!
La cena fue acompañada de un exquisito cabernet savignon chileno y rematado con una torta de crema y nata de chocolate, “de chupeta”.
La verdad es que por motivos personales, no he podido darle toda la atención que se merece y me sentía obligado a una ceremonia a la altura de lo que le preparé. Primero, porque de donde vengo, es casi imposible darle atención, aunque hay personas que lo hacen con los suyos y por eso merecen todo mi respeto y admiración. Segundo porque tuve que viajar y durante un tiempo lo tuve abandonado, pues para darle tratamiento, necesitaba de condiciones, que no tenía.
Ahora estoy en circunstancias que permiten algo hacer, aunque no como quisiera, pero…”del lobo un pelo”…y algo se hace.
Quise , solamente, comentarles parte de la ceremonia que tuve a bien prepararle al, aún pequeño blog mío, “El blog de Luis Simpson”, el que nació hace un año en el seno de la comunidad Turismo 2.0, gracias a la reacción pública y la buena voluntad de Albert Barra.
Felicidades a mi blog, que cumpla muchísimos más…y que siga acompañándome en mis gustos, aficiones y profesiones.
¡Necesitas ser un miembro de Turismo 2.0 para añadir comentarios!
Participar en Turismo 2.0