Si el dicho de que nunca llueve a gusto de todos es cierto, lo que ha sucedido en las comarcas de Girona (y en toda Catalunya) ha sido eso exactamente.
Para empezar el tiempo - lo que realmente manda en esta época- se mantuvo en incognito hasta el último momento, lo que provocó el lógico desconcierto entre todos aquellos que no tenian decidido que hacer o
adonde ir en esos dias, que cada vez son mas.
Al final la montaña y el esquí ganaron la partida a la playa y la costa en general. Lo que es curioso es constatar como el movimiento de gente puede variar en horas influenciado solamente por las previsiones meteorológicas (acertadas plenamente por otro lado); si el viernes e incluso el sábado en la costa todavia se aguantó a ritmo “normal de semana santa”, el domingo fué según empresarios de la zona “catastrófico”; no visto en muchos años.
Si además se tiene en cuenta que este año era un semana santa muy temprana, es lógico pensar que los que decidieron mantener las puertas cerradas tengan dibujada una media sonrisa en su rostro…



¡Necesitas ser un miembro de Turismo 2.0 para añadir comentarios!
Participar en Turismo 2.0