A veces, la labor de un consultor de Marketing on line es dura. Los clientes, presentes o potenciales han oido hablar de la importancia que tiene estar entre las primeras posiciones de la página de resultados de un buscador (sobre todo Google) cuando un usuario escribe las palabras clave relacionadas con su producto y sus demandas se centran habitualmente en este sentido.
Se olvidan, sin embargo, de lo que hace el usuario una vez entra en el sitio web: la carrera de obstáculos hasta la compra. Un grupo de usuarios abandona la web en la primera página, probablemente porque no era lo que buscaban o por no encontrar con inmediatez la información requerida (landing pages, bendito invento).
Una vez superada la primera prueba, viene la evaluación de los productos o servicios. Desempolvamos algún viejo manual de marketing y leemos al señor Porter, que nos viene a decir que las estrategias de marketing básicamente son tres: o ser más barato que los demás, o diferente (mejor servicio, más calidad, imagen de marca…) o estar muy especializado en algo.
Actualmente es bastante asequible para cualquier empresa vender en Internet. Es más habitual de lo que parece intentar vender exactamente lo mismo que sus competidores directos y de la misma forma, con lo que el “marketing” consiste en gastarse cantidades considerables de dinero en buscadores (entre otras cosas), sin llegar a plantearse siquiera el valor añadido que nuestra empresa le puede dar al usuario y si este lo percibe, a lo que le sigue la pregunta ¿Por que diablos no vendo si hago lo mismo que los demás? (Respuesta: precisamente por eso).
Hasta aquí, teoría de marketing, y suponiendo que nuestros productos sean más valorados que los de la competencia, comienza la batalla del usuario con páginas web donde no encuentra la información, carritos de la compra y centrales de reserva que no entiende y sistemas de pago que no funcionan. Esto es lo que llamamos Usabilidad o falta de ella.
Y supongamos que el usuario ha tenido éxito y se ha convertido en cliente. ¿Ahora que? ¿Nos hemos preocupado de recoger sus preferencias en algún sitio?, ¿le comunicaremos cuando tengamos una oferta que sea de su interés?, ¿le daremos algun tipo de ventajas si vuelve a comprar en nuestra web?, ¿Adaptaremos nuestros productos y servicios a sus preferencias?
Si se quiere vender en Internet, los buscadores nos pueden servir para atraer visitas, pero si no tenemos algo más, probablemente no tengamos éxito. De hecho la corta historia de Internet tiene bastantes casos de éxito de webs que no han hecho marketing de buscadores, por ejemplo, Google :-), Youtube o Flickr.
Para vender en internet hay que tener un buen sitio web, usable (y persuasivo), conocer a nuestros clientes y fidelizarlos, ser innovadores, tener imaginación y utilizar diversas estrategias para comunicarnos, y el marketing en buscadores nos puede ayudar en este último punto, pero no lo es todo.



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