Como observareis ya no hablo de futuro, vocablo de moda en la actualidad, todos promulgan modelos futuros o futuribles en una situación de entorno cambiante constantemente, “soluciones estáticas para modelos en movimiento”.
El concepto actual de asociaciones y en este caso agencias de viajes, hace que se deban replantear su posicionamiento en la sociedad, de su necesidad, la utilidad real, en orientación, procesos y métodos.
Si hiciéramos un análisis de situación nos encontraríamos con varios parámetros que nos darían unas respuestas más o menos compartidas.
Alta carga de empleados en funciones jurídicas
(Siempre se abandero la necesidad de defender el sector)
Esfuerzos estériles de negociaciones con proveedores
(Los resultados los conocemos todos)
Vigilancia permanente a las administraciones en sus intentos reguladores o desreguladores.
(Se actúa siempre a posteriori, nunca a priori)
El conocimiento yace encerrado bajo llave
(Siguen ancladas en la etapa que la información era poder)
Altas cargas de aislamiento y competitividad
(Discursos de unidad, para seguir aislados juntos en apartamentos estancos, eso si en el mismo edificio, para dar una imagen homogénea)
Poca o nula transparencia y comunicación con los asociados
Los asociados que no forman parte de ejecutivas o juntas, tienen la percepción de vivir a 1.000 kilómetros de la asociación, siendo estas un club de privilegiados.
Se desconocen las estrategias mas allá de promesas en los procesos electorales,
Verificación y seguimientos no son habituales, si nos atendemos a la participación en las asambleas, órgano máximo de decisión
Podría seguir con el análisis, pero creo que ya basta para percibir que el asociado, (en teoría la razón de ser) aparece al final de una lista perversa en si misma.
Si le hiciéramos unas preguntas a los “mantenedores” de estas asociaciones, probablemente ya tendríamos respuestas que nos orientarían hacia donde deberíamos dirigir nuestros pasos inmediatos, si hacia un cambio de orientación por deseo expreso o hacia las notarias a presentar las disoluciones.
A estas alturas, alguno de Uds., podrá pensar que soy drástico en mi análisis, la suerte es que no es vinculante, solo acabara afectando a una ínfima parte del colectivo de asociados.
Tengo un amigo que define a la sociedad actual como la sociedad de los nuevos analfabetos, que sabiendo leer y escribir, ni leen ni escriben.
La directiva Bolkestein, nos obligara a tomar decisiones que nos afectan de lleno, si nada lo remedia parece ser que la estrategia es planificar (a posteriori) como siempre.
No nos hagamos ilusiones, esta vez también llegaremos tarde.
Justo en estos días vemos la necesidad de entrar a debatir, ¿Qué hacemos? Mientras la directiva ya esta aprobada desde diciembre de 2006 y entrara en vigor el próximo 28 de Noviembre del 2009.
¿Los estados han hecho los deberes?, (no que se sepa) ¿las asociaciones? (no que se sepa) estos últimos días se empieza a hablar de ello, en el mejor de los casos es que no sabemos que hacer, Bolkenstein suena a chino, por dos motivos, (los estados aun no han dicho cuantas barreras están dispuestos a conceder) ya que tienen la potestad de adaptación de la directiva a las necesidades de los estados, conocemos la utilidad y espíritu de la directiva pero no como nos afectara, ya que es dependiente de las decisiones de cada gobierno, y estos a su vez están a la espera de las exigencias de los lobby, para ceder o apoyar planteamientos, que como serán confusos, divergentes, “un lobby una opinión” me temo que estamos nuevamente frente a la imposición por omisión o divergencia.
Las agencias afectadas (todas) genéricamente están convencidas de la seguridad que ofrece “la guardia pretoriana” delegada en las asociaciones para preservar la legalidad vigente, que regula la actividad.
Mientras nos perdemos en este apasionante debate, el mercado va por una ladera y nosotros por el otro lado de la orilla, nos vemos, pero estamos muy distanciados, solo de vez en cuando hay un puente donde cruzar y podernos relacionar, algunos se han agenciado unas herramientas (al alcance de todos) de navegabilidad que les permite contacto permanente, sin embargo se percibe como competencia (de la mala).
Yo no entrare a juzgar a nadie en particular, pero si que quiero señalar que hay que entender la nueva realidad de las empresas y las asociaciones, unas han de entender el cambio del paradigma en el negocio, y las asociaciones tal vez tienen nuevas atribuciones que satisfacer que nada tiene que ver con la actual.
El cliente ya decide desde hace tiempo, “pasa de nuestras ofertas”, tiene mas información que nosotros y conocimiento, la información esta al alcance de todos ya no es exclusiva de nadie en particular, el cliente habla de nosotros aunque no queramos, o sepamos, es su libre decisión, y ¿como reaccionamos frente a eso?
A menudo leo que se busca la manera de eliminar comentarios, o eliminar a los competidores internautas, pero nunca he escuchado lo que me gustaría oír, ¿Qué hay que hacer para estar al lado del cliente?, y esta es la pregunta que se tienen que hacer las empresas y las asociaciones, entendiendo cada una de ellas quien es realmente su “cliente”, “en que negocio estoy” orientando la actividad a satisfacer sus necesidades.
En una reciente conferencia hice una afirmación que sigue siendo valida, las agencias de viaje, proporcionan, servicio, garantía, seguridad, los viajes los vende cualquiera.
Ahí dejo la reflexión para que se genere debate, alguna asociación (UCAVE) ya ha iniciado el camino Bolkenstein, las demás no me consta (que debe entenderse que probablemente esten inmersas en ello), y de lo que ocurre en el resto del país, mejor hablamos otro día, hace dos días aun leía que en sendos congresos aun se vocifera la necesidad de “Unirse para defender el sector”, mientras otros buscan clientes en el mercado sudamericano.
Si mañana naciera una asociación, (o alguna de las existentes decide cambiar) que sea capaz de orientarse hacia el asociado, ilusionándolo a que participe, (no es tarea fácil) que genere contendido, que comparta información y conocimiento, defienda los intereses de los clientes de sus asociados frente a los abusos de los proveedores, sea capaz de hacer que sus establecimientos afiliados tengan notoriedad y calidad que pueda ser percibida en el mercado como orgullo de pertenencia, (a modo de ejemplo tener un mercedes significa estatus, orgullo, fidelizacion, y prescripción, aunque un panda también sirve para lo mismo) estaremos frente a una de las posibles soluciones para que nos volvamos a ilusionar de ser agentes de viajes.
Mientras seguiremos expectantes a la evolución del entorno.
Saludos cordiales.
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Las asociaciones nacen como lobbys para articular deseos particulares en coincidencias generales, y han terminado perpetúandose en su finalidad, perdiendo el objetivo (y el norte todo hay que decirlo). Ha surgido el "profesional directivo de asociaciones varias" que ya no importa que haya conocido el sector del que se supone defiende la asociación ( como el nuevo político no conoce la sociedad que dice defender) y del que fue claro esponente el recien fallecido y qepd D. José María Cuevas, empresario sin empresas.
Me sumo a tu análisis impecable de los "colmillos del vampiro": Alta carga de empleados esfuerzos estériles de negociaciones con proveedores,conocimientos ( e ignorancias) bajo llave, altas cargas de aislamiento y competitividad, poca o nula transparencia y comunicación con los asociados, etc...
Y vas tu y mencionas a Frankestein, perdón Bolkestein, Directiva de nuestro auténtico Estado, el que nos obliga de verdad, quien detenta la auténtica soberanía, y muy poca democracia, la Unión Europea: paraiso de la burocracia vestida de buenas intenciones.
Pero es cierto nos obligara a tomar decisiones que nos afectan de lleno. Y si Joan ya hemos llegado tarde en muchas de las disposiciones. Pero que carajo ¡¡ que le peguen fuego a organizaciones y asociaciones "soviet style", osea en muchos casos franquistas que es lo mismo.
La "fiel infantería" (las agencias de viajes)del sector turístico ha encallecido ante los constantes golpes del mercado y de su propia falta de visión e inoperancia ante los cambios que tan sólo esperan que la muerte final sea gestionada por quien siempre le prometió que nunca, pero NUNCA se podría prescindir de la histórica figura de la agencia de intermediación...
Desde mi humilde punto de vista y desde fuera del sector creo que has dado en el clavo cuando apuntas" que hay que entender la nueva realidad de las empresas y las asociaciones, unas han de entender el cambio del paradigma en el negocio, y las asociaciones tal vez tienen nuevas atribuciones que satisfacer que nada tiene que ver con la actual." Nuevo asociacionismo más movilizador y bidireccional en la comunicación y menos delegación complice y bobalicona que en la práctica nos impide no aceptar que tenemos lo que nos merecemos.
Empresas totalmente orientadas al cliente con mentalidad de comunicación 2.0 y asociaciones 2.0 totalmente orientadas a su miembros con una mentalidad integrada en actuaciones de Social Media. Eso es lo que se impone y eso es lo que les salvará de la atonía, la desconfianza y la estéril crítica descarnada.
Adelante Joan y que se te siga entendiendo todo, nos faltan espejos como tú en todos los sectores.
Saludos cordiales