Turismo 2.0

La
lucha por los derechos naturales del hombre se han sucedido incansablemente en los tomos de la historia de cada país. En América Latina se aprecia cómo uno de estos derechos en especial no es respetado por parte de los gobiertnos, pues pendulan entre lo tirano y lo dictatorial -con muy buenos sastres, eso sí, que los disfrazan a la perfección de lo que no son-.
¿Cómo evolucionará este derecho -natural- llamado LIBERTAD DE EXPRESIÓN en la era digital? Como CM de un portal que genera y recopila valoraciones acerca de un destino o lugar determinado, recibo todas las semanas mensajes donde se deja entrever un atentado contra este derecho.

El uso de internet como medio de comunicación se ha expandido explosiva e impetuosamente. Las empresas y los hoteles están percatándose de que está circulando información en internet acerca de los mismos que pueden afectar a su reputación; la respuesta a este descubrimiento es variado:

- Hay quien considera esta información como un guía útil para mejorar el servicio al cliente y se propone utilizar la crítica de forma positiva.

- Hay quien opta por amenazar a aquel que ha expresado su opinión acerca de su empresa, y no públicamente, claro. Este es el mensaje que he recibido ayer por
la tarde, y os aseguro que recibo varios de estos todos los meses:

Hola Prisilla, te escribo para comentarte lo que me ha pasado con una opinión que he solicitado que me borren (es del hotel XXXX). Los dueños la han leído y se han ofendido mucho, aunque yo no cuento ninguna mentira ni escribo en todo ofensivo, pero han amenazado con denunciarme y he preferido pediros que la borréis y evitarme problemas mayores. Además esto es un pueblo pequeño, mi padre tiene un negocio aquí, mi marido también, y esta gente podría llegar a perjudicarles y eso sí que no lo quiero. Lo he comentado con el usuario administrador YYY y me dijo que te avisara a ti también. Espero que me la podáis borrar (ya he avisado en mantenimiento de la base de datos) y así quedarme tranquila. Muchas gracias

Sólo en este caso me gustaría reivindicar que no sólo es necesaria una normativa que aseguren unas reglas del juego más limpias y un control más eficiente de la reputación de las empresas, sino también una que asegure la libertad de opinión -digital-, que permita que alguien pueda opinar y expresar su opinión libremente, sin miedo a recibir amenazas y sin necesidad de firmar anóninamente.

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Ana Gómez Comentario por Ana Gómez el mayo 20, 2008 a las 6:51pm
Vamos a ver, Prisilla, en tu empresa, como en cualquier otro portal de opiniones, hay un mogollón de opiniones falsas -no sé si intencionadas o no-. Pero es que además, aunque pasen el sistema de filtrado, el resto de usuarios las valoran al alza, independientemente de otros factores no que vienen al caso discutir, pero que si quieres lo hacemos y te pongo algún ejemplo.
Johana Comentario por Johana el mayo 20, 2008 a las 6:19pm
En la actualidad hay menos libertad de expresión de la que debería y de la que se presume que hay. Y en muchos aspectos de la sociedad. Hay temas que publicamente no se pueden tocar con según que puntos de vista. y no solo se trata de países del tercer mundo.

Da pena pensar que en el ambito hotelero también se llegue a esto. Los que trabamos en turismo (en agencias de viajes en mi caso) agradecemos los comentarios de los clientes ya sean buenos o malos; ya que mediante su experiencia podemos recomendar o no un establecimiento turístico o al menos tener una pequeña referencia mas cercana de lo que estamos vendiendo.
Prisilla Comentario por Prisilla el mayo 20, 2008 a las 5:30pm
Hola Jose María.

Las opiniones cuya intención es la de "vengarse" de la competencia u otras malintenciones, en primer lugar, no suelen pasar el filtrado de opiniones de mi empresa.... Y de hacerlo, de escapársenos del filtrado, la poca veracidad de estas suelen ser más que evidentes a los ojos del usuarios que observa esa opinión.
Jose Maria Comentario por Jose Maria el mayo 16, 2008 a las 7:56pm
Cómo sabemos si los comentarios de los visitantes en estos sitios no tienen otras intenciones; podrían ser del propio establecimiento o de la competencia; pueden ser ciertas pero solo mostrando las debilidades o las fortalezas del lugar. Me parece muy complicado que no se desvirtúe con el tiempo.

saludos desde argentina
Ana Gómez Comentario por Ana Gómez el abril 11, 2008 a las 7:48pm
Yo llevo más de cinco años escribiendo opiniones en la red y aunque utilizo un nick, nunca he escondido mi identidad... es más, en alguna ocasión en que he visitado un hotel, museo, etc, he comentado que escribiría sobre ellos e incluso una vez realizada la opinión, me han venido a felicitar.

También conozco la otra cara de la moneda... por eso precisamente no me importa dar mi identidad, ya que más de una vez me he visto obligada a recurrir a los juzgados y coincido con Carme en que las conductas más mezquinas las realizan personas con nombre y apellidos.
Carme Pla Comentario por Carme Pla el abril 11, 2008 a las 7:40pm
Ya lo he comentado en el post del blog y lo vuelvo a decir aquí. Ya veo que todo el mundo está en contra de los anónimos, pero yo creo que es un derecho que hay que defender. Yo nunca lo he usado y espero tener la suerte de no tener que usarlo, pero creo que es un derecho fundamental. A veces en los comentarios encuentras personas con opiniones muy valiosas que no las escribirían si no pudiesen hacerlo de forma anónima. Simplemente, un anónimo no tiene el mismo valor que uno firmado, eso es todo, pero al menos tienes la opinión y luego tú decides si la tienes en cuenta o no.

El fondo de la web 2.0 no es otro que la actitud, una actitud que no se fomenta mediante restricciones.

Finalmente, comentaros que, como anécdota, hace poco hablando con personas que llevan bastante más tiempo que yo en la red, me contaron anécdotas de todo tipo y, curiosamente, las conductas más mezquinas las sufrieron de manos de gente con firma.

Todas las cosas tienen múltiples lecturas y múltiples interpretaciones.
Ana Gómez Comentario por Ana Gómez el abril 11, 2008 a las 7:37pm
Pues a mi si me gustaría leer esa opinión... más si se trata de un hotel español. Obviamente, si el hotelero ha sido capaz de amenazar a la autora de la misma, es que ella ha dado en su "talón de Aquiles"... porque en el supuesto de que fuese mentira, el hotelero hubiese hecho la pertinente denuncia al portal, demostrando la falacia.
Prisilla Comentario por Prisilla el abril 11, 2008 a las 9:28am
Vaya, no sabía que este post traería tanto desacuerdo... :)

Jaime (Horwitz), esto NO sucedió en Sudamérica. Sí, en mi post comencé hablando de Latinoamérica, porque en la política de muchos de estos países impide que el pueblo se exprese libremente (Castro, Chávez).

Esta anéctoda ha ocurrido en España y REPITO, sucede constantemente.

Reitero mi decisión en mi ni yo ni mi portal se va a encargar de denunciar a nadie, pues no hemos sido nosotros los amenazados, sino la usuaria. Como tampoco revelaré los datos del hotel, ni mucho menos: seamos realistas. ¿Vosotros revelaríais aquí la identidad de vuestros clientes?

Mi propósito con este post es haceros ver la otra cara de la moneda. Constantemente me llegan mensajes de hoteles que me piden que directamente borre una opinión. Se habla de las injusticias cometidas con los hoteleros al "airear" las opiniones de sus establecimientos sin límites ni filtros.

Ahora bien, ¿cuándo se ha defendido la libertad de expresión del usuario? se habla de web 2.0, ¿pero se habla también de la democratización de la información?

Lo que hace falta es una normativa que protega tanto al hotelero del que se está hablando (y que pueda impedir que el hotelero vecino escriba una mala opinión sobre su establecimiento, tan sólo por hacerle una mala publicidad), y al mismo tiempo una normativa que permita al cliente poder una opinión negativa acerca de un servicio que no le dejó satisfecho, sin la necesidad de escribirla anónimamente, por miedo a que el hotelero le venga con represalias.


Muchas veces he leído que el hotelero está en contra del anonimato de las opiniones por no poder demostrar que esta persona efectivamente estuvo en su hotel. En este caso, la usuara no la escribió anónimamente, y es por ello que el hotel identificó quien era y se pudo en contacto con ella.

¿Qué os parecería ver la opinión que ella publicó acerca del hotel? Quizás así volvamos a invertir la moneda y más de un hotelero se va a sentir en la piel del hotelero :).
Marcos Alonso Comentario por Marcos Alonso el abril 11, 2008 a las 12:22am
Gracias Juan , por un momento me sentía en otro mundo . Creo después de leeros a todos que lo que ocurre es que esto afecta a todo Dios y que no hay por donde cogerlo . Por un lado la libertad de expresión de la usuaria , por otro la del establecimiento , se pasa con amenazas , nos saca los colores de la cordialidad en la web , donde discrepamos pero no amenazamos .
Como desconozco , desconocemos los detalles del asunto no podemos avanzar mucho más , pero sigo pensando que mi querida amiga gallega de Trivago TIENE UN CARTEL BIEN GRANDE donde diga cuales son las políticas de colgar ciertos mensajes ofensivos o amenazantes.
No sé pero quizás el que consiente a sabiendas tenga una responsabilidad también , es lo que quería decir, que no siempre se debe girar la cabeza hacia otro lado .
Entiendo lo que :
1- Si la clienta no denuncia a la policia los hechos es porque tampoco tendrá toda , toda la razón .
2- Creo que es necesario que se reporten y/o gestionen amenazas fuera de tono o preocupantes , por formar parte de la ética del negocio , es como los hoteles , cuando uno se pone amenazante y borde , se le invita a salir del establecimiento o no ? y si es menester se llama a los de verde
3- También entiendo a Jaime , si es en MX. mejor no llamar a nadie , que puede ser peor el remedio que la enfermedad .

Así que con todo mi cariño me retiro de este debate , ya que si no hay más datos , estoy dando círculos como Chavez buscando a Betanhcourt.
Jaime Horwitz Comentario por Jaime Horwitz el abril 10, 2008 a las 10:30pm
A mi tambien me parece increible que esto suceda pero si sucedio en Latinoamerica en "un pueblo pequeño, mi padre tiene un negocio aquí, mi marido también, y esta gente podría llegar a perjudicarles" - pues tristemente no me sorprende. Ahora si sucedio en España si que me sorprenderia. La realidad es que en algunos sitios pequeños Latinoamericanos (no todos) es todavia cierto que hay gente con poder e impunidad y si estos son dueños de hoteles y se sienten agredido pues si creo que "podría llegar a perjudicarles" a los familiares de la usuaria. Yo estoy de acuerdo con Prisilla que hay que respetar la decision de la usuaria.

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