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Manuel Colmenero Larriba

Explicación a la crisis financiera que nos azota. Leopoldo Abadía - Profesor del I.E.S.E

martes 4 de marzo de 2008

Explicación a la crisis financiera que nos azota.


Me han hecho llegar esta buena explicación del profesor de IESE Leopoldo Abadía ahora en Grupo Sonnenfeld sobre la crisis financiera que azota los mercados desde que se destapo la crisis de las hipotecas subprime en USA. Me ha perecido muy
interesante y formativa así que he pensado que valía le pena reproducirla aquí:

CRISIS 2007-2008. La historia es la siguiente:

  1. 2001. Explosión de la burbuja Internet.

  1. La Reserva Federal de Estados Unidos baja en dos años el precio del dinero del 6.5 % al 1 %.

  1. Esto dopa un mercado que empezaba a despegar: el mercado inmobiliario.

  1. En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplica por dos en Estados Unidos.

  1. Durante años, los tipos de interés vigentes en los mercados financieros internacionales han sido excepcionalmente bajos.

  1. Esto ha hecho que los Bancos hayan visto que el negocio se les hacía más pequeño:

  1. Daban préstamos a un bajo interés

  1. Pagaban algo por los depósitos de los clientes (cero si el depósito está en cuenta corriente y, si además, cobran Comisión de Mantenimiento, pagaban “menos algo”)

  1. Pero, con todo, el Margen de Intermediación (“a” menos “b”) decrecía

  1. A alguien, entonces, en América, se le ocurrió que los Bancos tenían que hacer dos cosas:

  1. Dar préstamos más arriesgados, por los que podrían cobrar más intereses

  1. Compensar el bajo Margen aumentando el número de operaciones (1000 x poco es más que 100 x poco)

  1. En cuanto a lo primero (créditos más arriesgados), decidieron:

  1. Ofrecer hipotecas a un tipo de clientes, los “ninja” (no income, no job, no assets; o sea, personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo, sin propiedades)

  1. Cobrarles más intereses, porque había más riesgo

  1. Aprovechar el boom inmobiliario.

  1. Además, llenos de entusiasmo, decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al valor de la casa que compraba el ninja, porque, con el citado boom inmobiliario, esa casa, en pocos meses, valdría más que la cantidad dada en préstamo.

  1. A este tipo de hipotecas, les llamaron “hipotecas subprime”

i. Se llaman “hipotecas prime” las que tienen poco riesgo de impago. En una escala de clasificación entre 300 y 850 puntos, las hipotecas prime están valoradas entre 850 puntos las mejores y 620 las menos buenas.

ii. Se llaman “hipotecas subprime” las que tienen más riesgo de impago y están valoradas entre 620 las menos buenas y 300, las malas.

  1. Además, como la economía americana iba muy bien, el deudor hoy insolvente podría encontrar trabajo y pagar la deuda sin problemas.

  1. Este planteamiento fue bien durante algunos años. En esos años, los ninja iban pagando los plazos de la hipoteca y, además, como les habían dado más dinero del que valía su casa, se habían comprado un coche, habían hecho reformas en la casa y se habían ido de vacaciones con la familia. Todo ello, seguramente, a plazos, con el dinero de más que habían cobrado y, en algún caso, con lo que les pagaban en algún empleo o chapuza que habían conseguido.

  1. 1er. comentario: creo que, hasta aquí, todo está muy claro y también está claro que cualquier persona con sentido común, aunque no sea un especialista financiero, puede pensar que, si algo falla, el batacazo puede ser importante.

  1. En cuanto a lo segundo (aumento del número de operaciones):

  1. Como los Bancos iban dando muchos préstamos hipotecarios, se les acababa el dinero. La solución fue muy fácil: acudir a Bancos extranjeros para que les prestasen dinero, porque para algo está la globalización. Con ello, el dinero que yo, hoy por la mañana, he ingresado en la Oficina Central de la Caja de Ahorros de San Quirze de Safaja puede estar esa misma tarde en Illinois, porque allí hay un Banco al que mi Caja de Ahorros le ha prestado mi dinero para que se lo preste a un ninja. Por supuesto, el de Illinois no sabe que el dinero le llega desde mi pueblo, y yo no sé que mi dinero, depositado en una entidad seria como es mi Caja de Ahorros, empieza a estar en un cierto riesgo. Tampoco lo sabe el Director de la Oficina de mi Caja, que sabe -y presume- de que trabaja en una Institución seria. Tampoco lo sabe el Presidente de la Caja de Ahorros, que sólo sabe que tiene invertida una parte del dinero de sus inversores en un Banco importante de Estados Unidos.

  1. 2º comentario: la globalización tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes, y sus peligros. La gente de San Quirze no sabe que está corriendo un riesgo en Estados Unidos y cuando empieza a leer que allí se dan hipotecas subprime, piensa: “¡Qué locuras hacen estos americanos!”

  1. Además, resulta que existen las “Normas de Basilea”, que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos. Simplificando mucho, el Balance del Banco de Illinois es:

ACTIVO PASIVO

Dinero en Caja Dinero que le han prestado otros Bancos

Créditos concedidos Capital

Reservas

TOTAL X millones X millones

Las Normas de Basilea exigen que el Capital de ese Banco no sea inferior a un determinado porcentaje del Activo. Entonces, si el Banco está pidiendo dinero a otros Bancos y dando muchos créditos, el porcentaje de Capital sobre el Activo de ese Banco baja y no cumple con las citadas Normas de Basilea.

  1. Hay que inventar algo nuevo. Y eso nuevo se llama Titulización: el Banco de Illinois “empaqueta” las hipotecas -prime y subprime- en paquetes que se llaman MBS (Mortgage Backed Securities, o sea, Obligaciones garantizadas por hipotecas). O sea, donde antes tenia 1.000 hipotecas “sueltas”, dentro de la Cuenta “Créditos concedidos”, ahora tiene 10 paquetes de 100 hipotecas cada uno, en los que hay de todo, bueno (prime) y malo (subprime), como en la viña del Señor.

  1. El Banco de Illinois va y vende rápidamente esos 10 paquetes:

  1. ¿Dónde va el dinero que obtiene por esos paquetes? Va al Activo, a la Cuenta de “Dinero en Caja”, que aumenta, disminuyendo por el mismo importe la Cuenta “Créditos concedidos”, con lo cual la proporción Capital/Créditos concedidos mejora y el Balance del Banco cumple con las Normas de Basilea.

  1. ¿Quién compra esos paquetes y además los compra rápidamente para que el Banco de Illnois “limpie” su Balance de forma inmediata? ¡Muy buena pregunta! El Banco de Illinois crea unas entidades filiales, los conduits, que no son Sociedades, sino trusts o fondos, y que, por ello no tienen obligación de consolidar sus Balances con los del Banco matriz. Es decir, de repente, aparecen en el mercado dos tipos de entidades:

i. El Banco de Illinois, con la cara limpia

ii. El Chicago Trust Corporation (o el nombre que le queráis poner), con el siguiente Balance:

ACTIVO PASIVO

Los 10 paquetes de hipotecas Capital:

lo que ha pagado por esos paquetes

  1. 3er. comentario: Si cualquier persona que trabaja en la Caja de Ahorros de San Quirze, desde el Presidente al Director de la Oficina supiera algo de esto, se buscaría rápidamente otro empleo. Mientras tanto, todos hablan en Expansión de sus inversiones internacionales, de las que ya veis que no tienen la más mínima idea.

  1. ¿Cómo se financian los conduits? En otras palabras, ¿de dónde sacan dinero para comprar al Banco de Illinois los paquetes de hipotecas? De varios sitios:

  1. Mediante créditos de otros Bancos (4º Comentario: La bola sigue haciéndose más grande)

  1. Contratando los servicios de Bancos de Inversión que pueden vender esos MBS a Fondos de Inversión, Sociedades de Capital Riesgo, Aseguradoras, Financieras, Sociedades patrimoniales de una familia, etc. (5º Comentario: fijaos que el peligro se nos va acercando, no a España, sino a nuestra familia, porque igual, animado por el Director de la oficina de San Quirze, voy y meto mi dinero en un Fondo de Inversión)

  1. Lo que pasa es que, para ser “financieramente correctos”, los conduits o MBS tenían que ser bien calificados por las agencias de rating, que dan calificaciones en función de la solvencia. Estas calificaciones dicen: “a esta empresa, a este Estado, a esta organización se le puede prestar dinero sin riesgo”, o “tengan cuidado con estos otros porque se arriesga usted a que no le paguen”.

  1. Incluyo aquí lo que decía el vocablo “Rating” de este Diccionario, para que lo tengáis todo en el mismo bloque:

RATING.Calificación crediticia de una Compañía o una Institución, hecha por una agencia especializada. En España, la agencia líder en este campo es Fitch Ratings.

Los niveles son:

AAA, el máximo

AA

A

BBB

BB

Otros, pero son muy malos

En general:

Un Banco o Caja grande suele tener un rating de AA

Un Banco o Caja mediano, un rating de A

El 3 de Marzo de 2008, Fitch ha mantenido el rating del Ayuntamiento de Barcelona en AA+

  1. Las Agencias de rating otorgaban estas calificaciones o les daban otros nombres, más sofisticados, pero que, al final, dicen lo mismo:

Llamaban:

Investment grade a los MBS que representaban hipotecas prime, o sea, las de menos riesgo (serían las AAA, AA y A)

Mezzanine, a las intermedias (supongo que las BBB y quizá las BB)

Equity a las malas, de alto riesgo, o sea, a las subprime, que, en este tinglado, son las protagonistas

  1. Los Bancos de Inversión colocaban fácilmente las mejores (investment grade), a inversores conservadores, y a intereses bajos.

  1. Otros gestores de Fondos, Sociedades de Capital Riesgo, etc, más agresivos . pretendían obtener, a toda costa, rentabilidades más altas, entre otras razones porque esos señores cobran el bonus de final de año en función de la rentabilidad obtenida.

  1. Problema:¿Cómo vender MBS de los malos a estos últimos gestores sin que se note excesivamente que están incurriendo en riesgos excesivos?

  1. 6º Comentario: La cosa se complica y, por supuesto, los de la Caja de Ahorros de San Quirze siguen haciendo declaraciones en Expansión felices y contentos, hablando de la buena marcha de la economía y de la Obra Social que están haciendo.

  1. Algunos Bancos de Inversión lograron, de las Agencias de Rating una recalificación (un re-rating, palabro que no existe, pero que sirve para entendernos)

  1. El re-rating es un invento para subir el rating de los MBS malos, que consiste en:

i. Estructurarlos en tramos, a los que les llaman tranches, ordenando, de mayor a menor, la probabilidad de un impago, y con el compromiso de priorizar el pago a los menos malos. Es decir:

1. Yo compro un paquete de MBS, en el que me dicen que los tres primeros MBS son relativamente buenos, los tres segundos, muy regulares y los tres terceros, francamente malos. Esto quiere decir que he estructurado el paquete de MBS en tres tranches: el relativamente bueno, el muy regular y el muy malo.

2. Me comprometo a que si no paga nadie del tranche muy malo (o como dicen estos señores, si en el tramo malo incurro en default), pero cobro algo del tranche muy regular y bastante del relativamente bueno, todo irá a pagar las hipotecas del tranche relativamente bueno, con lo que, automáticamente, este tranche podrá ser calificado de AAA.

3. (7º Comentario: En los “Comentarios de Coyuntura Económica del IESE”, de Enero 2008, de los que he sacado la mayor parte de lo que os estoy diciendo, le llaman a esto “magia financiera”)

ii. Para acabar de liar a los de San Quirze, estos MBS ordenados en tranches fueron rebautizados como CDO (Collateralized Debt Obligations, Obligaciones de Deuda Colateralizada), como se les podía haber dado otro nombre exótico.

iii. No contentos con lo anterior, los magos financieros crearon otro producto importante: los CDS (Credit Default Swaps) En este caso, el adquirente, el que compraba los CDO, asumía un riesgo de impago por los CDO que compraba, cobrando más intereses. O sea, compraba el CDO y decía: “si falla, pierdo el dinero. Si no falla, cobro más intereses.”

iv. Siguiendo con los inventos, se creó otro instrumento, el Synthetic CDO, que no he conseguido entender, pero que daba una rentabilidad sorprendentemente elevada.

v. Más aún: los que compraban los Synthetic CDO podían comprarlos mediante créditos bancarios muy baratos. El diferencial entre estos intereses muy baratos y los altos rendimientos del Synthetic hacía extraordinariamente rentable la operación.

  1. Al llegar aquí y confiando en que no os hayáis perdido demasiado, quiero recordar una cosa que es posible que se os haya olvidado, dada la complejidad de las operaciones descritas: que todo está basado en que los ninjas pagarán sus hipotecas y que el mercado inmobiliario norteamericano seguirá subiendo.

  1. PERO:

  1. A principios de 2007, los precios de las viviendas norteamericanas se desplomaron.

  1. Muchos de los ninjas se dieron cuenta de que estaban pagando por su casa más de lo que ahora valía y decidieron (o no pudieron) seguir pagando sus hipotecas.

  1. Automáticamente, nadie quiso comprar MBS, CDO, CDS, Synthetic CDO y los que ya los tenían no pudieron venderlos.

  1. Todo el montaje se fue hundiendo y un día, el Director de la Oficina de San Quirze llamó a un vecino para decirle que bueno, que aquel dinero se había esfumado, o, en el mejor de los casos, había perdido un 60 % de su valor.

  1. 8º Comentario: Vete ahora a explicar al vecino de San Quirze lo de los ninjas, el Bank de Illinois y el Chicago Trust Corporation. No se le puede explicar por varias razones: la más importante, porque nadie sabe dónde está ese dinero. Y al decir nadie, quiero decir NADIE.

  1. Pero las cosas van más allá. Porque nadie -ni ellos- sabe la porquería que tienen los Bancos en los paquetes de hipotecas que compraron, y como nadie lo sabe, los Bancos empiezan a no fiarse unos de otros.

  1. Como no se fían, cuando necesitan dinero y van al MERCADO INTERBANCARIO, que es donde los Bancos se prestan dinero unos a otros, o no se lo prestan o se lo prestan caro. El interés a que se prestan dinero los Bancos en el Interbancario es el Euribor (Europe Interbank Offered Rate, o sea, Tasa de Interés ofrecida en el mercado interbancario en Europa), tasa que, como podéis ver en el vocablo EURIBOR A 3 MESES de este Diccionario, ha ido subiendo (ahora está empezando a bajar.)

  1. Por tanto, los Bancos ahora no tienen dinero. Consecuencias:

i. No dan créditos

ii. No dan hipotecas, con lo que los Habitat, Colonial, Renta Corporación, Colonial, etc., lo empiezan a pasar mal, MUY MAL. Y los accionistas que compraron acciones de esas empresas, ven que las cotizaciones de esas Sociedades van cayendo vertiginosamente.

iii. El Euribor a 12 meses, que es el índice de referencia de las hipotecas, ha ido subiendo (v. Vocablo EURIBOR A 12 MESES en este Diccionario), lo que hace que el español medio, que tiene su hipoteca, empieza a sudar para pagar las cuotas mensuales.

iv. Como los Bancos no tienen dinero,

1. Venden sus participaciones en empresas

2. Venden sus edificios

3. Hacen campañas para que metamos dinero, ofreciéndonos mejores condiciones

v. Como la gente empieza a sentirse apretada por el pago de la hipoteca, va menos al Corte Inglés.

vi. Como el Corte Inglés lo nota, compra menos al fabricante de calcetines de Mataró, que tampoco sabía que existían los ninja.

vii. El fabricante de calcetines piensa que, como vende menos calcetines, le empieza a sobrar personal y despide a unos cuantos.

viii. Y esto se refleja en el índice de paro, fundamentalmente en Mataró, donde la gente empieza a comprar menos en las tiendas.

  1. Esto es un Diccionario de vocablos. Lo que pasa es que el vocablo “Crisis 2007-2008” es muy serio. El título puede inducir a error, pensando que la crisis se va a acabar en 2008. Ahora viene otra pregunta: “¿Hasta cuándo va a durar esto?

  1. Pues muy buena pregunta, también. muy difícil de contestar, por varias razones:

  1. Porque se sigue sin conocer la dimensión del problema (las cifras varían de 100.000 a 500.000 millones de dólares)

  1. Porque no se sabe quiénes son los afectados. No se sabe si mi Banco, el de toda la vida, Banco serio y con tradición en la zona, tiene mucha porquería en el Activo. Lo malo es que mi Banco tampoco lo sabe. **(El 19.2.08, Fitch rebajó el rating de Caixa Laietana de A- a BBB+, debido a “la creciente exposición al sector inmobiliario en los últimos tres años”. Un día antes había rebajado el rating de Caixa Galicia., de A+ a A-, con argumentos similares.)

  1. Cuando, en América, las hipotecas no pagadas por los ninja se vayan ejecutando, o sea, los Bancos puedan vender las casas hipotecadas por el precio que sea, algo valdrán los MBS, CDO, CDS y hasta los Synthetic.

  1. Mientras tanto, nadie se fía de nadie.

  1. 9º Comentario:

  1. Alguien ha calificado este asunto como “la gran estafa”

  1. Otros han dicho que el Crack del 29, comparado con esto, es un juego de niñas en el patio de recreo de un convento de monjas

  1. Bastantes, quizá muchos, se han enriquecido con los bonus que han ido cobrando. Ahora, se quedarán sin empleo, pero tendrán el bonus guardado en algún lugar, quizá en un armario blindado, que es posible que sea donde esté más seguro y protegido de otras innovaciones financieras que se le pueden ocurrir a alguien. **Ayer oí que, para el futuro, lo mejor será pagarles el bonus a los inventores de los instrumentos estructurados (MBS, CDO, etc.) con instrumentos estructurados que ellos mismo hayan inventado. Me pareció muy buena idea.)

  1. Las autoridades financieras tienen una gran responsabilidad sobre lo que ha ocurrido. Las Normas de Basilea, teóricamente diseñadas para controlar el sistema, han estimulado la TITULIZACIÓN hasta extremos capaces de oscurecer y complicar enormemente los mercados a los que se pretendía proteger.

  1. Los Consejos de Administración de las entidades financieras involucradas en este gran fiasco, tienen una gran responsabilidad, porque no se han enterado de nada. Y ahí incluyo el Consejo de Administración de la Caja de Ahorros de San Quirze

  1. Algunas agencias de rating han sido incompetentes o no independientes respecto a sus clientes, lo cual es muy serio

  1. Fin de la historia (por ahora):los principales Bancos Centrales (el Banco Central Europeo, la Reserva Federal norteamericana) han ido inyectando liquidez monetaria para que los Bancos puedan tener dinero.

**22.1. Un amigo mío me ha preguntado: ¿De dónde saca el dinero el Banco Central Europeo? Para no complicar la explicación de la Crisis, he añadido un vocablo nuevo en este Diccionario: BCE, BANCO CENTRAL EUROPEO. Allí tenéis la contestación a la pregunta.

  1. Hay expertos que dicen que sí que hay dinero, pero que lo que no hay es confianza. O sea, que la crisis de liquidez es una auténtica crisis de no fiarse del prójimo.

  1. Mientras tanto, los FONDOS SOBERANOS, o sea, los Fondos de inversión creados por Estados con recursos procedentes del superávit en sus cuentas, (procedentes principalmente del petróleo y del gas) como los Fondos de los Emiratos árabes, países asiáticos, Rusia, etc., están comprando participaciones importantes en Bancos americanos para sacarles del atasco en que se han metido.

  1. Lógicamente, seguirá la historia en las actualizaciones mensuales de este Diccionario.

  1. La primera actualización viene a continuación:

ASEGURADORAS DE DEUDA. Actúan como avalistas en todas las emisiones de Deuda. Como sólo se dedican a eso, se les llama MONOLINE. Comenzaron asegurando Deuda Pública de Instituciones oficiales de Estados Unidos y hace 5 años decidieron ampliar su negocio y lanzarse a las emisiones privadas. Avalan cualquier tipo de bono o vehículo estructurado (como los que hemos citado más arriba), lo que les ha convertido en las grandes víctimas del terremoto actual. Las aseguradoras más importantes y que ahora lo están pasando mal, son: Ambac, MBIA y ACA Capital.

**Actualizaciones de Febrero 08:

  1. La Reserva Federal norteamericana ha bajado los tipos de interés al 3 %, porque lo que más le preocupa es el crecimiento (quiere evitar la recesión.) Esto equivale a TIPOS DE INTERÉS NEGATIVOS, porque la inflación ha sido del 4 %. O sea, el coste real del dinero en USA es de 3 - 4 = -1 %.

  1. Parece que los va a volver a bajar, al 2.5 %. Lo que pasa es que se le está empezando a disparar la inflación, por aquello del dinero fácil.

  1. El Banco Central Europeo ha mantenido los tipos de interés en el 4 %, porque lo que más le preocupa es la inflación.

  1. Warren Buffet, financiero importante, ha lanzado un plan de ayuda a las monoline, para evitar su bajada de rating. Una bajada de rating en una aseguradora de riesgos es fatal. Equivale a decir: “Usted asegura los riesgos, pero no nos fiamos. ¿Quién le asegura a usted?” La contestación ahora es clara: Warren Buffet.

3.3.08. Pues no. Warren Buffet ha retirado su oferta.

  1. Varios Bancos estadounidenses, como el Bank of America, JP Morgan y Wells Fargo han lanzado un plan, llamado “PROYECTO LÍNEADE VIDA” cuyo objetivo principal es ampliar los plazos del procedimiento de impago de las personas que tienen hipotecas y están en situación delicada. Se trata de dar un tiempo de respiro a los ninjas para que puedan intentar poner sus deudas en orden.

10º Comentario: Supongo que “Línea de vida” es la traducción española de “lifeline”, que, según un diccionario que tengo, quiere decir “cable que se echa al agua para intentar salvar a alguien que se está ahogando”. O sea, “Proyecto Línea de Vida” quiere decir “Proyecto echar un cable”.

  1. Las cuatro grandes auditoras (Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PricewaterhouseCoopers -PwC-) están en un momento clave para mantener su reputación.

  1. Las agencias de rating no podrán diseñar ni calificar Activos. Es decir, no podrán inventar cosas como los MBS, lo CDO, etc., y, además, calificarlos, o sea, decir que son de fiar. Es un acuerdo tomado en Tokio por el Comité Técnico de la ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DE COMISIONES DE VALORES (IOSCO.)

Y AHORA, ¿QUÉ VA A PASAR?

Para hacerme una idea, he estado en dos sesiones en el IESE (muy buenas, por cierto) y he leído los Comentarios de Coyuntura Económica, del IESE, de Febrero 2008, La Vanguardia, Expansión, Actualidad Económica y Time Magazine. Lo que he entendido es lo siguiente:

EUROPA (NO OLVIDAR QUE ESPAÑA ESTÁ EN EUROPA)

ÍNDICES

  • De confianza de los consumidores. Muy bajo, y bajando por 7º mes consecutivo.
  • De confianza dentro del sector industrial. Descenso muy marcado. En España, más que en la media europea.
  • Ventas al por menor, o sea, lo que tú yo compramos cuando salimos de compras. Bajando significativamente a lo largo del año, y mucho más en los últimos meses. O sea, que la gente (tú y yo) empieza a tener miedo y dice: “este traje que llevo aún puede aguantar un poco más”.
  • Indicador Sintético de Actividad. Avanza, con 6 meses de antelación, el comportamiento general de la economía:
    • Licitaciones de obra
    • Consumo de cemento
    • Matriculaciones
    • Ocupación laboral
    • Confianza dentro del sector industrial
    • Facturación de grandes empresas
    • Ventas al por menor
    • Etc.

Lleva un perfil descendente desde el cierre de 2006.

FANTASMAS

  • La crisis inmobiliaria
  • El sector de la construcción
  • Saber cómo están los Bancos, porque no acaban de aclararse. En una reunión del Banco de Pagos Internacionales, que se ha celebrado en Basilea, se ha pedido una mayor transparencia y que nos enteremos todos de la verdadera situación de los Balances de los Bancos. (Los Bancos españoles están en mejor posición que los de otros países, porque el Banco de España les obligó a hacer provisiones anticíclicas por encima de las que se realizan en otros países. Algunos han hecho, además, provisiones extraordinarias por su cuenta). (El 28 de Febrero, Bernanke, Presidente de la Reserva Federal de USA, dijo que hay Bancos americanos que podrían quebrar por el negocio inmobiliario.)
  • La falta de liquidez. El crédito se ha puesto difícil porque los Bancos no tienen dinero para prestar. (Si salís a la calle, veréis la cantidad de campañas bancarias que hay ahora para captar dinero. Lo que pasa es que el señor de San Quirze del que hablábamos antes está un poco mosca y sigue dudando si lo mejor es guardar el dinero en un calcetín, como en los buenos tiempos.)

(Lo de que el crédito se ha puesto difícil quiere decir que, o no te lo dan, o, si te lo dan, las condiciones no son muy cariñosas, y, para algunos sectores, francamente antipáticas.) (Cerrando el círculo, habréis adivinado que la construcción y el sector inmobiliario son dos de estos sectores.)

LAS CONSECUENCIAS DE LOS FANTASMAS

  • El parón de la construcción tiene malas consecuencias. Por ejemplo:

  • Los precios de las viviendas bajan.

  • Muchas personas se encuentran con hipotecas que valen más que la vivienda que tienen hipotecada. Eso quiere decir que, si esas personas hacen su Balance, quedaría así:

ACTIVO PASIVO

Vivienda, que se podía vender Hipoteca sobre esa vivienda 200

por 200 y que hoy vale 100

Activo menos Pasivo = Fondos propios = -100. Eso se llama quiebra técnica.

Lo que pasa es que esa persona tenía unos ahorrillos, unas joyas de la abuela y unos parientes que, vista la situación y sabiendo que es una persona honrada, le echarán una mano. (Si fuera un ninja, ni ahorrillos ni joyas ni parientes.)

  • Lógicamente, esa persona no se permitirá muchas alegrías en el consumo.

  • Pero hay más:

  • Gran parte del empleo generado en los últimos años se había producido en la construcción.

  • Esto quiere decir que vendrá -está viniendo- un aumento del desempleo en este sector. No será difícil despedir a bastantes personas, porque hay muchos contratos temporales.

  • Muchas de estas personas serán inmigrantes, que tienen la ventaja de la flexibilidad laboral. Esto quiere decir que, si a ti y a mí, que somos unos señoritos, nos dicen que vayamos a trabajar a Teruel porque nuestra empresa cierra en Santa Perpetua de la Mogoda, pondremos muy mala cara. Al inmigrante, que viene de Quevedo, que, como todos sabemos, está en Ecuador, lo mismo le da Santa Perpetua que Castejón de Monegros.

(Comentario nº 10, sin ninguna importancia: He puesto Quevedo, porque TODO ecuatoriano con el que me encuentro, me dice que es de Quevedo.)

  • Lo que pasa es que:

  • Siguen viniendo personas de fuera de España, atraídos por las antiguas promesas de un trabajo mínimamente digno.

  • Todo esto trae consigo que consumirán más recursos del Estado.

  • Y que el Gobierno, sea del color o colores que sea, deberá ser muy prudente, aunque tengamos dinero, porque todos sabemos que el dinero se suele acabar. Y, además, con una cierta velocidad.

DEFINICIÓN DE OPTIMISMO

Aunque parezca que no viene a cuento, pongo aquí la definición de OPTIMISMO: Sacar el mayor partido posible de una situación concreta.

Y ahora estamos en una situación concreta.

LO QUE HAY QUE HACER…

  • Lógicamente, si hasta ahora la construcción tiraba de la economía, parece que habría que buscar algún otro que tirase. Este otro podría ser:

  • El sector exterior. O sea, aumentemos nuestras exportaciones. ¿A dónde?

  • A las economías emergentes, que están echando humo (China, India, por ejemplo)
  • A Europa o Estados Unidos.
  • Por lo que dicen, nosotros sabemos exportar a Europa y Estados Unidos, que no están ahora para tirar cohetes. y exportamos peor a China, India, etc., seguramente porque nuestros precios o la calidad de nuestros productos o la calidad de nuestro servicio no son los mejores.
  • Además, el dólar está infravalorado respecto al euro, lo que quiere decir que podemos comprar barato en USA y les vendemos caro. El 28 de Febrero se puso a 1.52 $ por euro. Como, además, los chinos han decidido que su moneda va pegada al dólar, con ellos nos pasa lo mismo. (Renta Corporación ha aprovechado los buenos precios en USA y ha comprado un edificio de oficinas en Broadway. Creo que Amancio Ortega también ha comprado edificios por allí.) (Y, aprovechando cualquier puente, todo español que se precie se va de compras a Nueva York.)
  • Además, si los países emergentes siguen emergiendo, compran muchas materias primas y mucho petróleo y esto ayuda a que los precios se mantengan altos. (V. SOFT COMMODITIES EN EL CUERPO CENTRAL DEL DICCIONARIO.)

  • Bueno, pues que ayude el Estado. Pero resulta que los Estados europeos no tienen una situación fiscal boyante, a excepción de España, que lo puede estropear si sigue inventando compromisos de gasto que hay quien dice que rozan lo populista.

  • Además, los Presupuestos Generales españoles para 2008 estaban basados en previsiones muy optimistas de crecimiento e inflación.

  • En el vocablo “CRÉDITOS BLANDOS” que está ligado con el vocablo “ICO, INSTITUTO DE CRÉDITO OFICIAL”, se habla de una posible intervención del Estado español para ayudar al sector inmobiliario. Pero me parece que esto es ilegal, desde el punto de vista de la UE, que ve con muy malos ojos las ayudas oficiales al sector privado. Con tan malos ojos que, a veces, obliga a devolverlas.

  • El Gobierno inglés ha decidido nacionalizar el Northern Rock, Banco que está en muchísimos apuros.

  • Otra posibilidad: que las empresas inviertan. Pero cuando la gente tiene un poco de miedo, dice: “Bueno, vamos a esperar un poco”.

  • Otra posibilidad: que el BCE (Banco Central Europeo) haga algo. “Hacer algo” quiere decir que baje los tipos de interés y se preocupe más del crecimiento y menos de la inflación. Pero el BCE esta preocupado por la inflación, que se le dispara y su Presidente, Trichet ha dejado entrever que hasta podría subir los tipos de interés.

  • Comentario nº 11: El otro día leí que alguien se hacía la pegunta: “¿Quién tiene razón: Bernanke (Reserva Federal USA, que baja los tipos de interés) o Trichet, (BCE, que no los baja)?”

  • Pues a mí me parece que tienen razón los dos:

  • Tiene razón Bernanke porque la economía americana ha subido un 0.6 % en el último trimestre de 2007 y quiere evitar que el país entre en recesión (dos trimestres seguidos con crecimiento negativo.)

  • Tiene razón Trichet porque la economía europea crece, menos que antes, pero crece, mientras que la inflación empieza a enloquecer. (Últimos datos: 3.1 % para la zona euro y 4.4 % para España.) Trichet ha dejado entrever que incluso podría subir los tipos de interés, si la inflación no baja.

¿ENTRARÁ ESPAÑA EN RECESIÓN?

Dicen que no, que es muy difícil que una economía que está creciendo, de la noche a la mañana decrezca.

Pero también dicen que el crecimiento del PIB en USA era del 4.9 % en el tercer trimestre de 2007 y cayó de bruces al 0.6 % en el cuarto.

O SEA

Que no estamos en el mejor momento.

PERO

Wal Mart, que es como el Corte Inglés pero a lo bestia,

  • Ha vendido en el último trimestre de su Ejercicio fiscal 2007, un 9.5 % más que en 2006.
  • Ha ganado un 4 % más.

Esta no es la única noticia buena que aparece en los periódicos. Lo que pasa es que hay que fijarse. Y se encuentran bastantes cada día. Por ejemplo:

El 28 de Febrero, César Alierta, Presidente de Telefónica, presentó un beneficio de 8.906 millones de euros, convirtiéndose en la operadora que más ha ganado en el mundo, por delante de ATT (8.733), France Télécom (6.300), Verizon (4.038) y Deutsche Telekom (3.165). Anunció que repartirá un dividendo de 1 euro por acción, y como hay mucha gente que tiene acciones de Telefónica, cada uno de ellos habrá multiplicado el número de acciones por 1 euro, le habrá deducido las retenciones y habrá pensado: “Hombre, no está mal”.

LAS ELECCIONES ESPAÑOLAS

Aparte de los caramelitos que tiran los políticos para que la gente los coja, ya se ve que la situación es lo suficientemente seria como para hacer tonterías. Ayer oí que a los políticos debíamos exigirles que pensasen a largo, a lo que una persona, de gran nivel económico y experiencia política, le contestó: “A los políticos les pagamos para que piensen a corto”.

Esa misma persona (Alfredo Pastor), en un artículo de 24 de Febrero, decía: “Como debe ser…en una sociedad rica como la nuestra, lo que distingue un programa político de otro no es tanto la propuesta económica como la concepción de la sociedad. Ahí debería centrarse el debate que decidirá el resultado electoral”.

(Comentario nº 12: Y a mí me parece que, en el fondo, ahí se decide. Creo que muchos no examinamos los programas políticos, sino los valores que hay detrás de ellos.)

Seguirán las actualizaciones.


Actualización 17/03:
Ya dije al principio del post que reproducía aquí un artículo
extraordinario que había llegado a mis manos y que reproducía por considerarlo de gran interés. Hasta hoy deconocía el autor del mismo pero hoy su hijo ha contacto conmigo para comentarlo así que hay que reconocer la genialidad del autor que no es otro que LEOPOLDO ABADIA Sr. uno de los primeros del IESE donde estuvo 31 años, Presidente del
Grupo Sonnenfeld, empresa de consultoria y formación; Consejero de varias empresas, especialista en empresas familiares, padre de 12 hijos y además un Crack!.

Leopoldo, si escribes más artículos como este no dejes de enviarmelos para darles la mayor difusión posible!!!


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Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el mayo 23, 2009 a las 10:06am
Mas opiniones


¿Es la deflación una seria amenaza?

Cuando los ordenadores y los televisores de pantalla plana bajan de precio la mayoría de la gente se alegra. Pero la deflación real, esto es, un descenso generalizado de los precios y de los ingresos, es otra historia. De hecho, la deflación fue uno de los desastres de la Gran Depresión.

Desde que los economistas detectaron ciertas tendencias deflacionistas en Estados Unidos, la mayor parte de Europa y algunas partes de Asia, esta primavera el término ha aparecido en diversas ocasiones en las noticias. ¿Tendremos deflación? Y en caso de tenerla, ¿será realmente grave? Los expertos no acaban de ponerse de acuerdo en relación con la primera cuestión; algunos sostienen que la deflación podría ser generalizada mientras otros insisten que la recuperación económica y los programas de estímulo del gobierno disipan prácticamente toda probabilidad de deflación.

Entre aquellos que creen que la deflación ya ha llegado –o está a las puertas-, pocos esperan que vaya a ser un problema realmente serio. Muchos admiten que sus predicciones podrían ser erróneas, concediendo excesiva importancia a las enormes incertidumbres sobre la situación económica actual; otros parecen estar menos preocupados por la deflación que por un posible repunte de la inflación. “Creo que vamos a evitar la deflación”, dice el profesor de Finanzas de Wharton Jeremy J. Siegel señalando que la caída en picado del precio del petróleo y otras materias primas del pasado año ya ha finalizado.

Informes recientes muestran que en Estados Unidos los salarios se están manteniendo; la caída de los salarios es uno de los factores que podría provocar deflación, añade Howard Pack, profesor de Políticas Públicas y Empresa en Wharton.

Japón, Estados Unidos y España han registrado recientemente ligeras caídas en los precios de consumo. Pero todos han sido descensos de menos del 1%; durante los años de la Gran Depresión en Estados Unidos (1929-1933), los precios cayeron casi un 25%. El 11 de mayo, China informaba de una caída del 1,5% en su IPC para abril, lo cual supone el tercer mes consecutivo de descenso en los precios de consumo; los precios al por mayor caían un 6,5%. Pero a la mayoría de los economistas no les asombran estas caídas de los precios y señalan la existencia de otras señales de recuperación económica. Muchos sostienen que dichos descensos eran esperados porque las cifras del año anterior reflejan los altos costes del petróleo y los alimentos.

“La economía está empezando a recuperarse”, dice el profesor de Finanzas de Wharton Marshall E. Blume, el cual menciona el bajo ritmo de crecimiento de nuevas prestaciones por desempleo como evidencia de que la deflación no es una amenaza seria. La reciente caída del producto interior bruto (PIB) fue debida principalmente al recorte en la producción a medida que los suministradores echaban mano de los inventarios en lugar de producción nueva, sostiene Blume. Con los inventarios por los suelos, la demanda debería empujar de nuevo los precios al alza.

Otros creen que la deflación es bastante probable. “Me sorprendería que Japón no experimentase ningún problema deflacionario”, dice Franklin Allen, profesor de Finanzas y Economía en Wharton. “Creo que es bastante probable en Europa y en Estados Unidos”, añadía citando la rápida caída de la inflación. Allen interpreta el descenso en el PIB como una señal de que los fabricantes tienen un “enorme exceso de capacidad”, lo cual equivale a un exceso de oferta que puede contribuir a la caída de los precios.

Junto con la caída de la demanda debido al incremento del desempleo, estos factores podrían convertir a la deflación en un serio problema en Estados Unidos y Europa, sostiene Allen.

Mauro F. Guillén, profesor de Gestión Internacional de Wharton, espera una deflación bastante generalizada, pero no cree que vaya a ser realmente seria. La mayoría de las caídas en precios han sido bastante suaves, señala, y los elevadísimos gastos gubernamentales en Estados Unidos y otras partes del mundo al final deberían animar suficientemente la demanda como para que los precios suban.

Algunos informes muestran que los economistas esperan una caída de los índices de precios al consumo –en relación con el año anterior- en los próximos meses en Estados Unidos, el Reino Unido, la zona Euro y Japón. Pero durante una conferencia del 11 de mayo, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke afirmaba que la amenaza de deflación está “decayendo”, aunque añadía que aún debíamos seguir vigilantes.

El círculo vicioso

La caída de precios puede ser, hasta cierto punto, algo bueno. Pero cuando hablamos de una caída generalizada de los precios, los consumidores y las empresas posponen sus compras porque esperan menores precios en el futuro, les preocupa un posible descenso de sus ingresos o no quieren adquirir activos cuyo valor va a bajar. Una menor demanda obliga a su vez a los vendedores a bajar los precios, lo cual nos conduce a un círculo vicioso. “Se retroalimenta y es muy difícil detenerlo una vez se pone en marcha”, dice Pack.

La deflación es especialmente grave para aquellos que están endeudados, ya que sus ingresos podrían disminuir, pero no su deuda. El colapso de los precios de la vivienda en Estados Unidos constituye un excelente ejemplo; millones de propietarios han acabado debiendo más que el propio valor de sus viviendas. Incapaces de vender sus casas por una cuantía suficiente como para cancelar sus deudas, los propietarios que pierden su empleo tampoco pueden adquirir una nueva vivienda.

Aunque la deflación fue devastadora durante la Gran Depresión y en los 90 se convirtió en un serio problema para Japón, Pack cree que la amenaza para Estados Unidos y otras economías desarrolladas es limitada, ya que las manufacturas y la agricultura tienen un menor peso relativo que en el pasado. “En Estados Unidos en la actualidad las manufacturas suponen un pequeño porcentaje relativo del gasto”, añade. La economía estadounidense está dominada por los servicios, y los salarios constituyen su mayor gasto, explica Pack explicando que es más complicado para los empleadores recortar salarios que para las empresas manufactureras recortar precios.

Blume añade que una de las causas de la Gran Depresión fue la mala gestión del estándar oro, que gobernaba los valores de las divisas. El estándar oro fue abandonado hace bastante tiempo. Otros expertos consideran que los programas de estímulo económico del gobierno deberían mantener a raya la deflación. No obstante, en su vertiente académica Bernanke es un experto en la Gran Depresión y parece estar dispuesto a hacer cualquier cosa para borrar toda sombra de deflación.

Efectivamente, una gran parte de los expertos entrevistados señalaron la inflación como una de sus principales preocupaciones, ya que el dinero inyectado por el gobierno para estimular la economía permite a los consumidores y empresas empujar al alza los precios.

La Reserva Federal ha manifestado claramente su intención de revertir la política monetaria cuando se den las condiciones adecuadas, pero la realidad política podría cruzarse en su camino cuando la lucha contra la inflación obligue a aumentar los tipos de interés, afirma el profesor de Finanzas de Wharton Richard J. Herring. “Cuando sea el momento de subir los tipos de nuevo, seguramente el desempleo todavía esté creciendo”, dice. “Si la Reserva Federal sube los tipos en el momento adecuado se encontrará de bruces con la oposición del Congreso y de los acreedores”.

El peor escenario sería repetir la excesivamente prolongada política de bajos tipos de principios de esta década, cuando Estados Unidos se recuperaba de la burbuja punto.com, advierte Herring. La “asimetría política” –esto es, la preferencia política por los bajos tipos-, “es parte del motivo por el que ahora nos encontramos en este lío”.

En opinión de Guillén, la situación óptima sería un nivel bajo de inflación en lugar de no tener inflación alguna. “La tasa ideal sería una consistente con un crecimiento económico sostenido”, afirma. El nivel de inflación óptimo depende de la tasa de crecimiento de la economía, pero normalmente se consideran buenas tasas entre el 3 y el 5%. “Para poder crecer es necesario detectar qué productos o servicios tienen una demanda elevada, y los síntomas de una alta demanda son el crecimiento de los precios”. Este mecanismo ayuda a la economía a distribuir su capital eficientemente, ya que los productos y servicios cuyos precios crecen atraen inversión procedente de aquellos cuyos precios caen, señala.

Consumidores y empresas se benefician –hasta cierto punto- del aumento del precio de los activos. Por ejemplo, los propietarios de una vivienda pueden destinar los préstamos hipotecarios al gasto en consumo. “Esto va a estimular el consumo y contribuir al crecimiento económico”, dice Guillén. Obviamente, la cosa tampoco puede ir demasiado lejos, señala. La burbuja inmobiliaria de hace unos años proporcionó a los propietarios de viviendas grandes cantidades de dinero para consumo pero tuvo consecuencias negativas cuando la burbuja estalló. “La inflación de los precios de los activos es algo positivo, pero si se convierte en burbuja al final acabará llegando el día del Juicio Final, y eso es exactamente lo que está ocurriendo ahora”.

El gobierno federal está luchando contra las tendencias deflacionistas manteniendo bajos los tipos de interés e inyectando dinero en la economía para animar a los consumidores y empresas a gastar. Aunque Guillén cree que esta estrategia al final acabará dando resultado, conseguir una rápida recuperación es tarea bastante complicada.

Estado de la situación: “Extraña”.

“En estos momentos, en el corto plazo la situación es muy extraña”, observaba Guillén señalando que los individuos y las empresas prefieren destinar el dinero extra al pago de deuda en lugar de gastar. Preocupados por el riesgo de los potenciales acreedores, los bancos han acaparado el dinero de los programas de estímulo del gobierno en lugar de dejarlo prestado, tal y como era la intención del gobierno. “Si no lo dejas prestado, si te lo quedas, entonces no se genera más demanda”.

Para la Reserva Federal, ajustar los tipos de interés es “una decisión muy, muy complicada; hay que encontrar el equilibrio perfecto”, dice Guillén, ya que un acceso excesivo al dinero puede actuar como detonante de la inflación. En dicho caso, la Reserva Federal probablemente incrementaría los tipos de interés, aunque aumentarlos demasiado supone cerrar el grifo de un dinero que la economía necesita para crecer.

“No nos gusta la situación actual, en la que tenemos deflación y también recesión”, dice Guillén. “Nos gustaría que la recesión se transformase en crecimiento económico, y nos gustaría cambiar la deflación por una inflación suave que fuese sostenible con el crecimiento económico”.

Preocupada por la deflación tras la explosión de la burbuja punto.com a principios de esta década, en 2003, 2004 y 2005la Reserva Federal mantuvo los intereses bajos, recuerda Richard Marston, profesor de Finanzas y Economía en Wharton. En su opinión, se trató de una reacción desmedida basada en la creencia errónea de que una desaceleración económica estaba empujando los precios a la baja siguiendo un patrón típicamente deflacionario; pero la causa real eran las importaciones baratas de países como China.

Mantener los tipos demasiado bajos durante demasiado tiempo alimentó el boom inmobiliario, lo cual condujo a la crisis financiera, dice Marston. Ahora, los esfuerzos del gobierno para inyectar dinero en la economía deberían preparar el terreno para la recuperación, añade Marston prediciendo que en caso de tener deflación será en todo caso muy moderada.

“Creo que son los consumidores los que van a sacarnos de la recesión”, dice Marston. “La mayoría de las familias estadounidenses ha recortado su gasto en consumo, pero no todas han podido hacerlo porque sus ingresos también han caído”, dice señalando la preocupación de los consumidores sobre el futuro.

En opinión de Marston, la gente que cuenta con un buen nivel de ingresos aflojará el bolsillo cuando se empiecen a ver señales de recuperación, las cuales ya empiezan a ser evidentes. “Empezarán a salir y a cenar de nuevo en restaurantes. Empezarán de nuevo a comprar ropa, y empezarán a comprar coches … Empiezo a sentirme mucho más optimista”.


Publicado el: 20/05/2009
http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=1714&language=spanish
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el diciembre 2, 2008 a las 9:53pm
Hoy de regreso de la EIBT he leído esto en LA CONTRA de LA VANGUARDIA creo que es algo que muchos pensamos

Oriol Amat, catedrático de Economía Financiera de la UPF; autor de ´Euforia y pánico´
"¡Ojalá esta crisis nos obligue a corregir el sistema!"
LLUÍS AMIGUET - 02/12/2008

Tengo 51 años y disfruto la clase: la mejor forma de aprender es enseñar. La buena economía es la ciencia del sentido común. Mi mejor inversión son mis tres hijos. La contabilidad hoy es una disciplina subjetiva, pero la gente aún no lo sabe. Creo en el libre mercado bien regulado

¿Cuánto va a durar el chaparrón económico?

Entre dos y tres años, pero ¡ojalá esta crisis fuera lo bastante profunda como para obligar a corregir el sistema! Y lamento el sufrimiento que causa, pero si al final fuerza estas mejoras, no será inútil.

¿Cómo ha sucedido?

El crac del 2001 fue poco profundo y duró poco, por eso aún sufrimos prácticas de la era del pelotazo,como las manipulaciones contables: ingeniería financiera incomprensible que propició el engaño al inversor.

La economía tiene ciclos inevitables.

Los altibajos serían menos dañinos con transparencia y honestidad. Deberíamos aprovechar la crisis para acabar con los contratos blindados y las retribuciones astronómicas para directivos en este país plagado de mileuristas: sé de un consejero delegado cuyo sueldo anual es cien veces mayor que el de los empleados.

Si ese jefe creara cien veces más valor...

Me temo que sólo se lo queda. Y ahora que se inyecta el dinero de todos en los bancos tenemos que presionar para que se revisen retribuciones escandalosas, dividendos exagerados y contratos blindados para directivos manifiestamente incompetentes.

Aquí la banca no está tan mal... Dicen.

Aquí sufre otro tipo de subprime:por una parte, se pactaron operaciones fuera del control de los consejos de administración: tal vez en campos de golf, en los palcos de algunos clubs de fútbol o en algún yate, pero en cualquier caso fueron operaciones que escapaban a cualquier lógica contable...

¡Qué placer decidir sin rendir cuentas! ...

Pero tampoco en el pequeño crédito se afinó: se concedieron demasiados préstamos a clientes con baja calificación crediticia, sin patrimonio; con poca nómina y contratos precarios. Las entidades están incrementando su morosidad por no haberse cubierto con garantías hipotecarias. Y muchas maquillan ahora sus cuentas con el beneplácito de las autoridades monetarias.

Las hipotecas se ajustaban a la tasación.

Las tasaciones de inmuebles eran exageradas. Debemos arbitrar mecanismos para que también las tasadoras respondan por sus errores de tasación.

Y las agencias de calificación calificaban - decían-el riesgo de cada deuda.

Los ratings no son baratos, pero las subprime han demostrado que estas calificaciones, aunque fueran AAA, no servían para nada. Lehman Brother y sus productos basura tenían máximas calificaciones hasta muy poco antes de quebrar. También estas agencias deberían asumir responsabilidades cuando se equivocan: no sólo los auditores.

¿Qué es lo primero ahora?

Se está haciendo: rescatar a los bancos para retornar la liquidez al sistema y que el crédito llegue a empresas y familias. Después se debe reducir el stock no vendido de un millón de viviendas. Así se desacelerará el paro y después desaparecerá el efecto pobreza,que hace que consumamos menos de lo que podemos por nuestro nivel real de renta.

¿Quién resiste mejor las vacas flacas?

Las empresas prudentes en los años buenos y las de economía social, como las cooperativas, cuyos empleados - y directivos-están renunciando a parte del sueldo a cambio del compromiso de mantener el empleo. En cuanto a multinacionales como Nissan, es lógico que despidan antes en sus filiales que en su país: es el precio que pagamos por la dependencia de la inversión extranjera.

Ahora hablan mucho de ética.

Muchas empresas se llenan la boca con informes de "responsabilidad social corporativa" y juran que los empleados son su máximo activo, pero luego despiden de un día para otro cuando el compromiso de empleo debería ser a largo plazo.

¿Consejitos para capear el temporal?

Si va a comprar casa, espere un año: ha bajado un 10%, pero aún bajará un 20% más. No compre antes de tener ahorrado un 20% del precio para la entrada; las cuotas de la hipoteca - nunca a más de 25 años-no deben superar el 35% de sus ingresos anuales.

¿Buen momento para invertir?

¡Jamás invierta en algo que no entienda! Y el consejo es sobre todo para los directivos. La complejidad de los productos financieros ahora mismo desafía los límites de la inteligencia humana. Yo mismo abandoné un consejo de administración cuando el director financiero me los explicó tres veces sin que yo le entendiera.

¿Mejor confiar en profesionales?

Mejor desconfiar y enterarse. No todos los fondos de inversión están bien gestionados y algunos cobran comisiones exageradas. Compruebe que sus gestores hayan sufrido al menos dos o tres cracs. Algunos gestores que toman decisiones de inversión de muchos millones son veinteañeros inexpertos: recuerde el caso de Société Générale o el de la Caisse d´Epargne.

¿Bolsa?

Está barata, y aunque bajara más, que tampoco lo descarto, quien compre ahora en bolsa puede tener plusvalías importantes en un plazo de entre dos y cuatro años...

... O no.

Ha pasado en todos los cracs anteriores, excepto el de 1929, porque hubo una guerra mundial de por medio. Invierta sólo el ahorro que no necesite a corto plazo y diversifique sus compras de acciones en cuatro o cinco sectores y en un total de doce o quince empresas que entienda.
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el noviembre 21, 2008 a las 5:40pm
Creo que es una lectura para la reflexión
21/11/2008 EL PERIODICO DE CATALUÑA
LA ENTREVISTA CON ZYGMUNT BAUMAN, SOCIÓLOGO
Zygmunt Bauman: "La única certeza es la incertidumbre"
El padre de la teoría de la modernidad líquida presentó ayer una ponencia en los Debates de Educación que organizan la Fundació Jaume Bofill y la UOC.

Foto: DANNY CAMINAL
Foto: DANNY CAMINAL

NÚRIA NAVARRO

--Anticipó usted esta zozobra de ahora hace tiempo. ¿Y ahora qué?
--Hace 20 años hablé de una sociedad que ya no mantendría la ilusión de que todo cambio acarrearía una solución permanente. Lo llamé la modernidad líquida. Pero yo nunca hago predicciones. Solo soy sensible a lo que veo.

--¿Y qué ve?
--Hace poco vi un anuncio en televisión sobre un rímel.

--¿Se refiere a la máscara de ojos?
--Sí. Aseguraba el espot que ese rímel duraba un largo plazo: 24 horas. Inmediatamente lanzaba un mensaje tranquilizador: "En cualquier momento se lo pueden retirar con agua tibia". El término largo plazo es impopular.

--Intranquilizador.
--Cuando yo era joven, podías ir a la Ford o la General Motors, entrar como aprendiz y jubilarte allí. A partir de esa seguridad, montabas una familia, te comprabas la casita y te hacías un seguro. Eso se acabó. La estadística dice que el joven que acaba la universidad cambiará ocho veces de empleo antes de los 35 años.

--Entre tanta mudanza, ¿qué certeza nos queda?
--Blaise Pascal, matemático y filósofo francés del siglo XVII, escribió sobre el temor que provocaba la propia temporalidad frente a lo eterno, a lo inalterable, del mundo. Esa relación se ha invertido. Hoy es el mundo el que cambia continuamente, y la certeza está en la propia existencia.

--¿Sobrevivo, luego existo?
--Algo así. Los bancos, las empresas, los gobiernos, los regímenes, los estilos de vida, las pertenencias se han contraído. Las expectativas se han abreviado y, mientras, tenemos una mayor esperanza de vida. La conclusión razonable que extrae la gente es que tiene que sobrevivir, que centrarse en sí misma. No se puede fiar de nadie más.

--No es una situación óptima.
--El impulso de la economía de los últimos 30 años, con crestas de mayor opulencia, se basó en el crédito. Hoy todo el mundo está endeudado. Al parecer, la deuda de Estados Unidos es de siete trillones de dólares. Personalmente, creo que esta crisis es el producto del éxito del sistema, no de su fracaso. Un banco tiene éxito cuando concede muchos préstamos. Y han convertido a toda la población en una nación de deudores. Frente a eso hay que replantear los principios en los que se basa nuestra economía.

--¿Sugiere una orientación hacia la austeridad?
--Eso sería un cambio en la forma de vivir, pero yo sugiero un cambio en la forma de pensar. Hay que pensar, por ejemplo, qué significa una vida decente, la felicidad, lo que debe ser la finalidad de nuestra existencia. La gente joven ha sido formada en las expectativas, en que siempre habrá más de todo... Pero hay una segunda cosa que nos obligará a reconfigurar el modelo.

--Usted dirá.
--Nos enfrentamos a la crisis climática, a la destrucción de los medios tradicionales de subsistencia, al agotamiento de los recursos.

--Dios, Estado, familia, trabajo, naturaleza. Un hundimiento general.
--Desde la perspectiva de mis 83 años, al mirar hacia atrás, veo el itinerario como un cementerio de expectativas. Todos los acontecimientos importantes del siglo XX se produjeron de forma inesperada. La única certeza que tenemos es la incertidumbre.

--La incertidumbre produce miedo, y el miedo resta libertad.
--Bueno, está la libertad de lo desconocido. No sabemos qué sucede y, lo peor de todo es que, aunque lo supiéramos, tampoco podríamos hacer nada.

--A todo esto, ¿qué pasa con la cultura?
--La cultura se ha convertido en un almacén de productos previstos para el consumo. Consiste en ofrendas, no en normas. En la vida líquida no hay gente que educar sino que hay clientes que seducir. Los artículos y sus anuncios buscan excitar el deseo. El sistema se ha dado cuenta de que no se puede ganar dinero imponiendo.

--¿Qué le parece a usted este panorama, profesor?
--Todo lo que enseñé a mis estudiantes está patas arriba. Eso es muy, muy interesante. Obliga a replantearse muchas cosas.

--Falta que haya ganas.
--Vivimos en un planeta de diásporas. Basta con pasear por ciudades como Barcelona para darse cuenta de que hay culturas distintas en la calle. El mundo que conocíamos de la bildung alemana, de la formación, ya no existe. Antes, cuando los niños nacían ya sabían cuáles eran las reglas del juego, qué debían memorizar. Y, si se desviaban de la norma, estaba la familia para cambiar la situación, o para ocultar. Ese mundo se acabó. Todo es movilidad. La pertenencia, como sugiere Jean-Claude Kaufmann, se utiliza principalmente como un recurso del ego.
fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=564001&idseccio_PK=1006&h=
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el noviembre 20, 2008 a las 5:53am
Y mas cosas a tener en cuenta LA VANGUARDIA
Robert Bruner, decano de la Escuela de Negocios Darden; analista de los cracs financieros
"Los cracs ocurren porque no se sabe decir ´no lo entiendo´"
LLUÍS AMIGUET - 20/11/2008

Tengo 59 años: madurar es aprender a conocer a los seres humanos. Nací en Chicago. Tengo dos hijos. Presbiteriano, e independiente en política. Soy autor de ´The panic of 1907´. Toda crisis comienza con una ola de complejidad creada en la prosperidad. Colaboro con el IESE

Falta de información, de transparencia. Esa es la antesala de todo crac financiero.

Pues los banqueros parecían saber mucho.

Parecían. El crac llega cuando hay demasiada gente que toma decisiones pareciendo saber, pero sin saber.

¿Así que todas las crisis son bizantinas?

Primero llega la complejidad y luego el error. Durante periodos de prosperidad se conciben innovaciones financieras que crean nuevas olas de complejidad: de estrategias de mercado, de derivados financieros y de diseño de instituciones enteras. Esas innovaciones son difíciles de entender incluso para los especialistas y profesionales.

¿Y si no entienden por qué arriesgan?

Los gestores no entienden el complejo mecanismo de las innovaciones, pero sí saben que no pueden quedarse atrás cuando todos las aceptan y prosperan con ellas. De ese modo, acumulan riesgos que no acumularían si supieran con qué están negociando.

Por ejemplo.

Pocos financieros son capaces de comprender a fondo los créditos subprime. Son muy difíciles de evaluar. Digamos que son un préstamo que contiene un bono, pero además incorpora algunas opciones. Esos préstamos se agregan en hipotecas securityzadas y forman asociaciones hipotecarias, lo que es aún más complejo...

Yo no sé ni cómo traducirlo.

... Pues muchos vendedores los colocaban y otros bancos los adquirían sin saber de qué se trataba exactamente. Y la madeja se complica más todavía al evaluar el grado de exposición al riesgo de un banco: nadie sabía - de hecho, aún es difícil estar seguro con absoluta certeza- qué bancos están totalmente saneados y cuáles no.

Seguramente ni ellos mismos.

Todavía hay muchos gestores que desconocen exactamente cómo funcionaba el producto financiero que ha causado su ruina.

Y el dinero huye de la incertidumbre.

Por eso millones de ahorradores han retirado sus efectivos de los bancos de todo el mundo y por eso sufrimos ahora mismo una crisis de liquidez, porque nadie está seguro de la solvencia de nadie ante la complejidad financiera a la que nos enfrentamos.

Y nadie te da una hipoteca.

Si no sabes cuánto dinero tienes o debes, lo más sensato es guardar lo que puedas...

¿Qué hacer?

Transparencia. Devolver la transparencia a los mercados: abrir todas las puertas y todos los libros a todos los agentes y obligar a todos a que expliquen con claridad su situación... ¡Ya!

¿Hay algo de original en este crac?

Es más complejo y mayor que los anteriores y más rápido, porque cabalga sobre las nuevas telecomunicaciones: se vive on line, y eso aumenta el grado emocional de las decisiones. Además, es de escala realmente planetaria y cuando analicemos sus dimensiones finales se acercarán a las del 29...

Ahora parece exagerado compararlas.

... Afortunadamente, el grado de sufrimiento es y será menor gracias a las redes de protección social, que en el 29 no existían.

En su país, esas redes son muy débiles.

Pero Obama parece determinado a igualar nuestras prestaciones sociales con las europeas y eso tiene un peligro...

¿Cuál?

Al evitar que caiga todo un sector industrial, también se evita que se innove lo que realmente merecía la pena ser renovado.

Por ejemplo.

Obama va a salvar con inyecciones de liquidez al sector del automóvil y así evitará el sufrimiento de miles de familias en el paro.

¿Y eso no le parece bien a usted?

El efecto indeseable será que también evitará que desaparezcan los fabricantes de enormes trastos de coches en Detroit que consumen demasiado con un diseño desfasado.

La subvención estatal frena así la destrucción creativa.

Schumpeter acuñó ese término para referirse a ese sufrimiento inevitable que causa el progreso, la innovación, el cambio.

Progreso ¿para quién?

Debemos aceptar que las crisis son consustanciales al sistema y necesarias para el progreso. Esta crisis va a ser muy costosa para todos, pero también podemos pensar en ella como una inversión necesaria, porque levantará una ola de transformaciones y cambios que disfrutarán nuestros hijos.

Si usted lo dice...

Esta crisis es el ejemplo del coste que cada generación paga por el progreso.

Entonces, tampoco le gustará la regulación financiera que pretende el G-20.

El problema es que los reguladores no van nunca tan rápidos como los innovadores, y si se pasan regulando, destruyen el talento y la creatividad... ¡Y las innovaciones nos hacen a todos más ricos! ¡Cuántos grandes avances han sido posibles gracias a las innovaciones financieras!

Algunos innovan en las islas Caimán.

Ese es otro efecto indeseable de la limitación de salarios en los directivos bancarios y las regulaciones excesivas. El talento siempre va a donde se le retribuye mejor, y si no lo retribuimos en el lado de la transparencia, se irá al lado oscuro de la economía.

Algunos innovadores, mejor lejos.

Las innovaciones financieras, en conjunto, han logrado generar riqueza para todos. Sólo espero que el G-20 y el Bretton Woods II no las frenen.
Virginia Borges Comentario por Virginia Borges el noviembre 19, 2008 a las 2:51pm
Gracias por compartirlo. Más claro... agua!
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el noviembre 19, 2008 a las 2:22pm
Os adjunto este video que es creo muy ilustrativo
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el septiembre 28, 2008 a las 11:50am
Hoy os hago llegar este link del Pais es sumamente grafico de los indicadores MACROECONOMICOS.
http://www.elpais.com/graficos/economia/crisis/economica/Espana/elpepueco/20080903elpepueco_1/Ges/
Ya me contareis que os ha parecido
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el abril 27, 2008 a las 8:52am
Mas de lo mismo
Es un reportaje del Pais (27/04/08)
¿El apocalipsis del capitalismo?
Las teorías catastrofistas sobre la crisis financiera ganan adeptos

RAMÓN MUÑOZ / CLAUDI PÉREZ 27/04/2008

Imagine un día en que los bancos no tuvieran liquidez, y, en vez de prestar dinero a sus clientes, fueran ellos -o, más exactamente, los contribuyentes- quienes les prestaran más de medio billón de euros. Imagine que grandes bancos de inversión de EE UU y Europa fueran rescatados de la quiebra por fondos de países en vías de desarrollo. Imagine que las viviendas perdieran una cuarta parte de su valor en dos años, y miles de familias no pudieran hacer frente a sus hipotecas, obligando a los Gobiernos a socorrer a los más apurados pagando la ampliación de los créditos hipotecarios. Imagine que los precios de los alimentos básicos se dispararan, se iniciara el racionamiento de arroz en EE UU y en Europa y el coste del petróleo se triplicara en cuatro años sin que apenas se detectaran revueltas sociales, ni la Bolsa, aunque a la baja, sufriera crash alguno. En realidad no hace falta tener mucha imaginación: todo eso ya ha sucedido.

* Consecuencias
* Causas


La economía financiera se ha distanciado de la real más que nunca

En el fondo, la crisis esconde un grave problema de incentivos perversos

Las críticas arrecian contra el papel de los bancos centrales en las turbulencias

Lo peor no es el cartel "se vende", sino que ese cartel lo herede el banco

La pregunta que ahora se hacen casi todos los expertos -con la única excepción, tal vez, de los que están a sueldo de los gobiernos- es si estamos ante una crisis más, dentro de los grandes ciclos económicos que alternan la bonanza con la depresión, o se trata de algo más.

¿Es el fin del capitalismo tal y como lo conocemos? Esa pregunta no es nueva. Ni mucho menos. Se ha utilizado en decenas de publicaciones para explicar fenómenos tan dispares como la incorporación de la mujer al mundo laboral, el imparable ascenso de China e India, o la globalización. Pero ha vuelto a ser acuñada para tratar de explicar en una sola frase las turbulencias que sacuden los mercados internacionales desde hace casi un año.

Bajo ese mismo título, el diario The Independent publicaba el pasado 28 de marzo un artículo que resume la teoría que podría denominarse apocalíptica. "El mundo occidental se encuentra en una crisis económica de una magnitud similar a la del petróleo de 1973. Asistimos nada menos que al desmoronamiento del liberalismo, el modelo ideológico y económico dominante en los últimos 30 años", decía el rotativo.

Cuando los mercados son concebidos en términos de obtención de beneficios, no promueven -como dice la teoría clásica liberal- la eficiencia en los servicios, sino la concentración de la riqueza y la especulación. De esta forma, el valor económico real de los activos del planeta es ahora tres veces inferior a los instrumentos financieros (bonos, títulos, acciones, derivados, etcétera) emitidos tomando como referencia esos activos.

Incluso alguien que vive de la buena marcha del negocio financiero como el presidente del BBVA, Francisco González, alertó hace justo un año de esa inflación financiera y "del riesgo que supone el auge de los hedge funds y del capital riesgo".

Y, mientras, los asalariados se han enfrentado a 35 años de rebaja de su parte de la tarta. La edad de oro del asalariado, como proporción del PIB, fue entre la II Guerra Mundial y la crisis del petróleo, y no esta edad de la liberalización, en la que sólo el 1% de la población en el Reino Unido (ojo, no de Congo) controla más de un tercio de toda la riqueza del país, según el diario británico.

Esa corriente de pensamiento (o de pesimismo, según se mire) no hace sino sumar adeptos a medida que las turbulencias se prolongan. La afirmación de que estamos ante la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de 1930 es compartida por gente nada sospechosa de extremista. El multimillonario Georges Soros, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, el ex director del FMI Rodrigo Rato o el economista Paul Krugman han comparado la actual crisis financiera con los acontecimientos posteriores al crash bursátil de 1929.

A ese pesimismo le dan carta de naturaleza publicaciones que pasan por ser biblias del capitalismo, como The Economist, Fortune, Business Week o Financial Times. Hay expertos que piensan que esta crisis puede desembocar en un apocalipsis si las autoridades monetarias no dan con la solución adecuada. No son precisamente pancarteros antisistema, sino analistas reconocidos o altos cargos de bancos de inversión con sueldos estratosféricos. Entre los más renombrados: Kenneth Rogoff, profesor de la Universidad de Harvard y ex economista jefe del FMI; David Rosenberg, estratega jefe de Merrill Lynch; Henry Kaufman, jefe de Solomon Brothers entre 1970 y 1980 y dueño ahora de una firma de inversión; Bernard Connolly, analista de AIG y ex jefe de análisis de la Comisión Europea, y Stephen Roach, jefe de operaciones en Asia de Morgan Stanley.

Aunque desde posturas muy diferentes, todos critican la falta de reacción de las autoridades monetarias para prever las consecuencias de una economía crecientemente especulativa apoyada en el apalancamiento, es decir, en instrumentos financieros (bonos, opciones, acciones, futuros, derivados, etcétera) cuyo valor es muy superior al valor real de los activos en que se basan.

La "exuberancia irracional de los mercados", una expresión de Greenspan que hizo fortuna, ha sido llevada al extremo en el caso de los bancos de inversión. Las cinco mayores firmas independientes -Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Lehman y Bear Stearns- tenían un nivel de deuda en 2007 de 41 a 1, según cálculos de Fortune. En plata: por cada euro contante y sonante que captan se endeudan por 41.

Para entenderlo mejor, lo sucedido desde la última crisis de 2001 se parece al cuento de la lechera, la aldeana que, según caminaba hacia el mercado para vender su cántaro de leche, hacía planes sobre las ganancias crecientes que podía obtener y llegaba a la conclusión de que, trueque tras trueque, acabaría comprándose una granja. En un descuido, el cántaro cae y se rompe, y todos los sueños se van al garete. En la crisis financiera mundial, el cántaro son las hipotecas basura, y los planes de la lechera se llaman CDO, SIV y Conduits, los nombres imposibles de los paquetes de títulos basados en esas hipotecas -y en la firme creencia de que su valor crecería en el futuro-, que han contaminado a todo el sector financiero internacional cuando son un fenómeno genuinamente estadounidense.

Pero las hipotecas -denominadas subprime o directamente basura- habían sido otorgadas alegremente a gente de dudoso crédito que ahora no puede hacer frente a los pagos. Y el valor de los títulos, como los sueños de la aldeana, se ha venido abajo. No sólo el de las hipotecas subprime, sino el de todos los productos financieros relacionados con ellas. Ahora, los bancos no se fían de sí mismos porque aún no saben quién posee esos productos que sencillamente no pueden colocarse en el mercado: nadie sabe cómo valorar nada de lo relacionado con las subprime. El FMI ha hecho una estimación del agujero de las entidades financieras: un billón de dólares. Pero la banca apenas ha reconocido hasta ahora una cuarta parte de esas pérdidas.

Jan Loeys, de JPMorgan, cree que hablar de la peor crisis desde la Gran Depresión "es una exageración que refleja el calor del momento", pero admite que sus efectos perdurarán en los mercados "al menos una década".

Una de las causas apuntadas por Fortune para esa locura especulativa es la ambición de los ejecutivos de esas firmas de inversión, que de 2002 a 2006 triplicaron sus beneficios hasta los 30.000 millones de euros, y eran más rentables que la industria farmacéutica o la energética. A sus ejecutivos no les importaba el creciente riesgo que asumían las entidades, porque en ello les iba su sueldo. Las retribuciones de los empleados representaban el 60% de los ingresos de esas firmas, frente al 20% que suponen los salarios en la banca comercial.

"Uno de los agujeros por los que ha llegado la crisis es que no se ha controlado bien el riesgo, ha faltado juicio para tomar decisiones de inversión por un problema de incentivos perversos. Quienes contrataban las hipotecas basura en EE UU eran agentes que trabajaban a comisión, no les importaba si luego el cliente pagaba o no. Y los bancos se quitaban del balance esos créditos al venderlos en paquetes financieros. Al final nadie se interesaba por si el crédito era de buena o de mala calidad, porque todo se vendía. Pero eso va a cambiar", asegura Guillermo de la Dehesa, presidente de Centre for Economic Policy Research, con sede en Londres.

Henry Kaufman, que llegó a ser conocido como Doctor Fatalidad (Dr. Doom) porque predijo el alza de las tasas de inflación y los tipos de interés en la década de los ochenta, ha señalado que la actual crisis no tiene nada que ver con las anteriores. Las de 1998 (que provocaron graves problemas en varios países asiáticos, con fuertes devaluaciones de sus monedas) y 2001 (tras el pinchazo de la burbuja puntocom) tuvieron su origen en mercados emergentes. En cambio, la actual nace -y hasta ahora se mantiene- en Occidente: EE UU y Europa.

Kaufman ha responsabilizado de "la peor calamidad global desde la II Guerra Mundial" a la Reserva Federal (Fed), el banco central norteamericano, por permitir esa expansión financiera sin base real y no poner coto a las prácticas especulativas. Para este economista, no es suficiente con inyectar dinero al sistema, sino que hay que controlarlo férreamente, con la creación de una autoridad supervisora que regule y vigile a la banca.

Rogoff también critica a la Fed por su decisión de combatir la recesión reduciendo los tipos de interés, porque, a su juicio, esa medida convertirá a EE UU en una máquina de inflación a escala mundial, agravando las tensiones procedentes del alza de las materias primas.

Pero el dramatismo de su análisis es aún mayor cuando pronostica que el rescate del sistema financiero no resistirá porque no hay suficiente dinero fresco. Por el contrario, estima que persistirá la contracción del crédito y el desplome del valor de los pisos, que desembocará en un "gigantesco rescate inmobiliario que costará a los contribuyentes estadounidenses un billón de dólares o más". ¿Y quién se atreverá a comprar esa nueva deuda con los tipos de interés por los suelos y un dólar más devaluado que nunca?, se pregunta.

La respuesta: "El próximo año habrá un aumento masivo de las quiebras corporativas en EE UU, aun cuando muchas empresas llegaron a la recesión con balances sólidos. Las finanzas estatales y municipales están aún en peores condiciones. Ante la caída de ingresos, decenas de municipios en EE UU podrían quebrar".

Stephen Roach también tiene su apodo. Le llaman el eterno bajista (perennial bear) por sus previsiones fatalistas. Considera que estamos viviendo las consecuencias de la segunda burbuja en siete años, tras la crisis que tuvo lugar entre 2000 y 2001 con el desplome de los valores tecnológicos, provocando un colapso financiero que representaba al 13% del producto interior bruto (PIB). Pero señala que la actual crisis es mucho más grave porque combina dos burbujas, la hipotecaria y la crediticia, que afectan simultáneamente a la construcción y al consumo, que representan el 78% del PIB de EE UU, un peso seis veces mayor que en la anterior crisis.

Roach estima que el recorte de los tipos en EE UU no bastará para ayudar a los consumidores que han visto caer el valor de sus propiedades y tienen difícil acceso al crédito. Y propone medidas fiscales de corte keynesiano que favorezcan las exportaciones e inversiones para renovar las anticuadas infraestructuras del país para salir de la recesión.

Apocalípticos o no, la inmensa mayoría de los expertos coincide en el hecho de que el sistema financiero no volverá a ser el de antes. Cuanto más profunda es una crisis, mayores cambios provoca. Pero hasta los neoliberales tienen claro que ya nada será igual. "No estoy seguro de que podamos ir tan lejos como para hablar del fin del capitalismo como lo conocemos. Pero es evidente que vamos hacia un mundo en el que la banca va a estar sujeta a una regulación mucho más restrictiva que la actual", explica desde Washington Desmond Lachman, economista de cabecera de la American Enterprise Institute, un influyente think tank neoconservador. "El peligro es que la reacción ante la crisis crediticia provoque un exceso de regulación en el sistema financiero, como sucedió tras los escándalos de WorldCom y Enron", añade, en una posición similar a la que ha adoptado recientemente el Instituto de Finanzas Internacionales, el gran lobby bancario.

El papel de los bancos centrales está siendo fundamental en la resolución de la crisis. Pero sus acciones son discutibles, hasta el punto de que muchos analistas los han puesto en el disparadero. Bernard Connolly, economista de la aseguradora AIG, podría llamarse también el analista antieuro, por su aversión a la moneda común europea, a la que responsabiliza de casi todos los males del Viejo Continente. Ahora vuelve a la carga, al punto de que ha señalado que si la Fed, aunque con medidas no siempre acertadas, trata de evitar la crisis financiera, la misión del Banco Central Europeo (BCE) parece ser la de provocarla. Su teoría tiene como base que la Unión Económica y Monetaria (UEM) se fundó sobre una economía y un marco alemán sobrevalorados, financiados por el resto de países y respaldados por el BCE mediante tipos de interés artificialmente bajos para la conveniencia del conjunto de la UEM.

Esa combinación generó un boom económico en muchos países que tenía como base el sobreendeudamiento de familias y empresas gracias a la sobreexposición crediticia de bancos e inversores, a menudo basado en la ilusoria seguridad de un inflado precio de la vivienda. Muchos de esos países acumularon enormes déficit y deberán restaurar ahora su competitividad. Pero, como están atrapados en la UEM, sólo pueden hacerlo mediante un ajuste del mercado laboral: desempleo y reducciones salariales. En cadena, esas altas tasas de paro y la caída de los precios y salarios harían que las deudas que han contraído familias y negocios fueran impagables; es decir, el caos. Sobre España, Connolly tiene peores augurios que las brujas de Macbeth: "España se dispone a afrontar la más calamitosa de todas las circunstancias: un ciclo de recesión, deflación y caída general de todo el sector privado".

Es de esperar que Connolly y el resto de los apocalípticos yerren. Porque lo peor que le puede pasar al atribulado propietario en apuros no es colgar el cartel de "se vende" en el balcón de casa, sino que el cartel lo herede el banco que le concedió la hipoteca. Del destino de ese cartel depende, tal vez, el futuro de la economía, en España y en el resto del mundo.
Consecuencias

- Fuertes pérdidas y deterioro de la base de capital de numerosos bancos de Europa y EE UU.

- Subida de los tipos de interés interbancarios ante la escasez de liquidez y pese a las inyecciones de los bancos centrales.

- Contracción del crédito y préstamos más caros para empresas y particulares.

- Frenazo económico ante las restricciones monetarias.

- Debilitamiento del dólar frente al euro.
Causas

- La crisis financiera esconde en su interior en realidad tres crisis.

- La primera es de crédito, por la alta morosidad de las hipotecas subprime tras el fin del boom inmobiliario.

- La segunda crisis es la del apalancamiento (directo, de hedge funds o con titulizaciones), que amplifica la crisis.

- La tercera es una crisis de liquidez, por la dependencia de financiación a corto plazo para invertir en productos estructurados.
http://www.elpais.com/articulo/semana/apocalipsis/capitalismo/elpepueconeg/20080427elpneglse_3/Tes
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el abril 19, 2008 a las 10:44am
Os adjunto otro articulo, espero os ilustre
¿Manipulación del mercado o simplemente negocios?


Los mercados financieros están revueltos. La inflación va en aumento. Los precios de la vivienda no dejan de caer. Muchas empresas están empezando a despedir trabajadores. El precio del crudo está por las nubes. Cada vez es más difícil conseguir un crédito.

Parece que hubiese una red de conspiradores acechando sobre Estados Unidos. Incluso Washington confirma dicha impresión al hablar de reformas integrales del sistema de supervisión económica, incluyendo propuestas para consolidar algunas agencias reguladoras y ampliar drásticamente la autoridad de la Reserva Federal. El Congreso y la Casa Blanca ahora se están dando cuenta de que los reguladores estaban dormidos al volante.

El famoso comentarista económico Ben Stein ha difundido la idea de manipulación de los mercados por parte de los fondos especulativos de alto riesgo (hedge funds). En una columna publicada en el New York Times el 23 de marzo titulada “Making Sense of a Scared New World” (“Dar sentido en un nuevo mundo asustado”), Stein resume la situación del siguiente modo: “Cuando ocurre un acontecimiento financiero inexplicable, posiblemente la gente que se beneficia del mismo ha sido la causante”.

Sin embargo, no hay señal alguna de manipulación general del mercado, bien sea por los hedge funds o por cualquier otra cosa, sostiene el profesor de Finanzas de Wharton Jeremy J. Siegel, señalando que Stein no ha sido capaz de demostrar sus afirmaciones. “Cree eso simplemente porque un conjunto de valores está infravalorado, entonces tiene que tratarse de manipulación y deben ser los fondos especulativos de alto riesgo”.

Aunque varios profesores de Wharton creen que algunos poderosos agentes pueden dominar brevemente una pequeña parte del mercado financiero –haciendo que los precios bajen o suban a su antojo-, sin embargo rechazan la idea de una prolongada y generalizada manipulación del mercado. Los ejemplos demostrados de manipulación del mercado suelen ser escasos. Por ejemplo emplear a varios equipos de comerciales para convencer a inocentes inversores que compren acciones de empresas tan pequeñas y desconocidas que un mero puñado de transacciones puede hacer que su precio suba. Pero estas acrobacias artísticas están basadas en una única acción, no en la totalidad del mercado.

En los últimos años, tal vez la manipulación del mercado más conocida sea la del mercado de la electricidad en California en los años 2000 y 2001. En ese caso, empresas como Enron fueron capaces de explotar las peculiares normativas desreguladoras de cada estado y vender potencia a mayores precios. No obstante, ésta fue una situación relativamente breve centrada en únicamente un mercado.

En opinión del profesor de Finanzas de Wharton Richard Marston, existen diferencias entre la manipulación deliberada del mercado y la especulación. Los especuladores a menudo comparten el mismo punto de vista, llevando los precios a extremos. “No creo que la oferta y la demanda empujen el precio del petróleo hasta los 100 dólares”, explica atribuyendo parte del actual precio del petróleo a la especulación. Pero siempre han existido especuladores en los mercados, añade. “No se trata de una conspiración en la que unos cuantos hedge funds se ponen de acuerdo para empujar los precios al alza”.

El profesor de Finanzas de Wharton, Marshall E. Blume, afirma que en el sector hipotecario sí ha habido fraude. Los brokers hipotecarios convencieron a los prestatarios para aceptar préstamos de alto riesgo, y los tasadores inflaron algunas valoraciones inmobiliarias para justificar las grandes hipotecas, contribuyendo al incremento del precio de la vivienda. Asimismo, las agencias de valoración no fueron capaces de mostrar los riesgos inherentes a los valores garantizados con hipotecas arriesgadas, explica Blume. Pero aunque algunas empresas e individuos deberían efectivamente ser juzgados por fraude, su actuación no ha sido el tipo de manipulación general del mercado descrita por Stein.

Sorpresas ocultas
El mayor factor económico en la actualidad es la vuelta a la normalidad después de un periodo de excesos, cuando los mercados crediticios imprudentemente ignoraron los riesgos, explica Marston añadiendo que no existe misterio alguno en dicho proceso. “No creo que se tratase de un fallo de mercado. Hay muchos valores nuevos que aún no han recibido presión alguna … Hubo sorpresas ocultas en el mercado de renta fija que la gente no tuvo racionalmente en cuenta porque no las entendía… No creo que el mercado en conjunto sea irracional”.

Stein, que no contestó a las diversas peticiones para entrevistarle en relación a su artículo, sostiene en Times que el estado de salud de la economía real no es tan malo. El desempleo, aunque crece algo, está mucho más bajo que lo habitual en periodos de recesión; los beneficios empresariales son “altos de acuerdo con los estándares históricos” y los productos agrarios, la minería, los productos refinados y la mayoría de las exportaciones estadounidenses están “sorprendentemente fuertes”.

No obstante, existe “una seria desconexión cuando vamos al mundo de los mercados financieros, donde reina el caos”, escribe Stein, añadiendo que muchos acontecimientos simplemente no pueden ser explicados por las fuerzas fundamentales del mercado. El caos en el mercado de valores basado en hipotecas subprime supera en exceso las pérdidas sobre dichos préstamos, dice. El mercado de bonos municipales y los mercados de valores corporativos y municipales a corto plazo también están sumidos en el caos, aunque en dichos casos no ha habido impagos significativos.

Las pérdidas de distintos tipos de valores no es nada nuevo en opinión de Stein, que señala por ejemplo el colapso de los valores tecnológicos a principios de esta década y el colapso de los bonos basura unos años antes. “Lo novedoso son los hedge funds y que Wall Street haya dejado de ser una entidad financiera para convertirse en una entidad que manipula el mercado”, escribe Stein concluyendo que “… los hedge funds tienen tanto dinero y tanto poder de venta que pueden hacer lo que los capitalistas realmente quieren: ganar dinero sin arriesgar en los mercados, sino más bien controlando los mercados introduciendo tanto poder de venta (y ocasionalmente de compra) que saben que influirán sobre los mercados. Esto evita toda la molesta parte de incertidumbre … En cuanto el proceso comienza es como pescar en un tonel lleno de peces”.

Según este punto de vista, los hedge funds pueden vaciar el mercado apostando por ejemplo, que los precios van a caer. Así, pueden pedir prestado un montón de valores y venderlos a los precios actuales, provocando un exceso de oferta que hará que los precios bajen. Luego, los fondos compran estas mismas acciones a un precio inferior para pagar a sus prestamistas, obteniendo como beneficio la diferencia entre el precio de venta y el de compra. Existen estrategias similares pero utilizando opciones sobre acciones (stock options) y otros derivados bursátiles y de renta fija.

Las ventas en corto constituyen un modo legal y habitual de apostar por una caída en los precios; no obstante, la práctica bear raid, consistente en difundir información errónea o falsos rumores para manipular intencionadamente el precio de las acciones, es ilegal.

Como los hedge funds son herméticos e informar sobre sus resultados es voluntario, resulta bastante complicado saber qué tal les va a todos ellos. Informes llevados a cabo por Hedge Fund Research, con sede en Chicago, muestran que el rendimiento del hedge fund promedio fue de prácticamente el 10% en 2007; para ese mismo año, el rendimiento del índice Standard & Poor’s 500 fue del 5,5%. Este año los hedge funds han perdido cerca del 0,5% durante el mes de febrero mientras las opciones bajaban cerca del 9%.

El índice Short Bias del Hedge Fund Research, que registra la evolución de los hedge funds utilizando ventas en corto y estrategias similares que proporcionan beneficios cuando los precios caen, obtuvo rendimientos del 4,7% en 2007, a la zaga del S&P 500. Pero en febrero de este año alcanzó el 6%, superando al índice bursátil en 15 puntos porcentuales.

No obstante, los fondos que se especializan en ventas en corto suponen una pequeña parte del mercado de los hedge funds. A finales de 2007 sus activos apenas superaban los 5.400 millones de dólares; el mercado de los hedge funds está valorado en 1,87 billones de dólares. Los fondos de inversión, que no pueden realizar ventas en corto, tienen unos 11,7 billones de dólares en activos. “Los hedge funds, con la gran cantidad de dinero de la que disponen, pueden trastornar temporalmente el mercado”, explica Blume. “No obstante, es poco probable que los hedge funds tengan suficientes fondos para provocar esas grandes trastornos que estamos teniendo en el mercado de la vivienda”.

Dicho trastorno, que fue el detonador de los sucesivos problemas en otros mercados crediticios y en la economía en general, fue causada por diversos factores bastante obvios, no por fuerzas ocultas, explica. Los ávidos compradores de vivienda con acceso a hipotecas con bajos tipos de interés, con las que apenas era necesaria una entrada, hicieron que los precios de la vivienda subiesen a mediados de esta década. A medida que los tipos iban aumentando hasta situarse en los niveles normales, muchos compradores no pudieron hacer frente a los pagos de sus hipotecas con tipos variables, y se empezaron a producir impagos. A los inversores que habían comprado valores garantizados con dichos préstamos les preocupaba no recibir los pagos prometidos, así que los valores perdieron valor. “Estamos sufriendo las consecuencias de una inversión excesiva en vivienda”, señala Blume.

Los prestamistas también estaban ofreciendo dinero barato a otros deudores, como por ejemplo corporaciones, sin requisitos muy estrictos en cuanto a las garantías de devolución, añade. “Tuvimos una cantidad excesiva de crédito en todos los segmentos de los mercados”. Ahora se está produciendo la correspondiente retirada, algo habitual después de un periodo de excesos.

Evitar la manzana envenenada
Aunque Stein tiene razón al afirmar que no se han observado muchos casos de impago en bonos y otros valores crediticios, los inversores no saben qué niveles de impago se podrían alcanzar, explica Marston. Esto les ha hecho recelosos de otros valores crediticios, provocando un bajón en la demanda, y por tanto de los precios. Marston citaba a un observador que correctamente comparaba esto con una situación en la que se cree que una entre 100 manzanas está envenenada. Nadie quiere comprar ninguna manzana.

En opinión de Blume, la situación se ha visto agravada por la demanda de deuda de alta calidad. Algunos inversores institucionales pueden únicamente invertir en valores de deuda de calidad. Para que haya más de este tipo de deuda, las empresas que crean valores aceptaron mucha deuda de baja calidad, como hipotecas subprime, y la trocearon en segmentos de diversa calidad.

Los segmentos de mayor calidad incluían los derechos sobre los pagos mensuales de los propietarios de viviendas, lo cual los convierte en deuda relativamente segura. Pero estos segmentos son contrarrestados por otros que serían los primeros en sufrir si los propietarios dejan de pagar, convirtiéndolos en valores muy arriesgados. A medida que aumentan los impagos, el valor de estos segmentos con mayor riesgo caía por los suelos, y los nerviosos inversores empezaron también a evitar los segmentos más seguros, ya que tal vez podían ser más arriesgados de lo que parecían en un principio.

Pueden estudiarse los cambios de opinión de los inversores comparando los tipos de interés de los bonos corporativos de alto riesgo y rendimiento y los seguros bonos del Tesoro estadounidense, sostiene Marston. El pasado verano, el rendimiento de los bonos “basura”, o bonos de alto rendimiento, apenas superaron en 2,4 puntos porcentuales a los bonos del Tesoro, una diferencia tan pequeña que sugiere que los inversores no consideraron que los bonos basura fuesen muy arriesgados. “En el mercado, la gente inteligente consideraba que el riesgo era bastante pequeño”.

Esta optimista actitud ha cambiado; ahora existe una diferencia de más de ocho puntos porcentuales, una situación más habitual. En parte se debe a que los bonos basura ahora se consideran más arriesgados, pero “el retorno a la seguridad” ha empujado a la baja el rendimiento de los bonos del Tesoro, señala Marston. Todo esto es una reacción normal y comprensible a medida que los inversores aprenden que han infravalorado los riesgos, explica, rechazando la teoría de la manipulación del mercado. “Me cabrea la idea”.

Nadie sabe exactamente cómo pueden influir los hedge funds en el mercado, ya que son muy herméticos en cuanto a sus activos y estrategias de inversión. Pero Blume sugiere que es poco probable que los hedge funds actúen al unísono durante un largo periodo de tiempo. “Podría haber cierta volatilidad porque determinada gente sigue las mismas estrategias de inversión, pero desaparecerá en un horizonte bastante cercano”.

Un motivo es que los inversores que venden al descubierto no están simplemente arrojando los valores al pozo. Por cada vendedor que se desprende de valores que espera que bajen de precio, habrá un comprador que crea que el precio va a aumentar. Si todo el mundo se vuelve pesimista, los vendedores en corto no encontrarán compradores y perderán toda capacidad que hubiesen tenido para manipular los precios tirando valores.

Al final, añade Siegel, los inversores que venden al descubierto deben convertirse en compradores porque no ganarán dinero a no ser que compren acciones para reemplazar las que han pedido prestadas y han vendido. En algún momento, explica, los vendedores en corto que “cubren” sus propias operaciones comprando, restablecerán la demanda y provocarán un aumento de los precios.

La reciente confusión en los mercados financieros es preocupante porque ha sido motivada por algo nuevo y difícil de comprender: el colapso de las hipotecas subprime. Pero no es sorprendente que las cosas se compliquen cuando los buenos tiempos se acaban, señala Siegel. Hace unos años, el desencadenante fue el colapso del boom de los valores tecnológicos. Esta vez es el final de la era del dinero fácil y la burbuja de la vivienda. “Siempre se han producido cambios de opinión”, añade Siegel.


Publicado el: 4/16/08
http://wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=1501&language=spanish



Enlaces
Las medidas para estimular la economía estadounidense, a examen
¿Qué podemos esperar de la economía global en 2008? Informe de la Red de Knowledge@Wharton
Manuel Colmenero Larriba Comentario por Manuel Colmenero Larriba el abril 12, 2008 a las 1:39pm
Creo que para todos seria un gran placer, no me cabe ninguna duda.. aunque podriamo hacerla en Barcelona, que será tal vez mas factible

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