

Leo y releo artículos, post, libros, puntos ceros, comentarios, columnistas, expertos, recomendaciones, artilugios tecnológicos, pongo la televisión y aparece la inauguración de la feria tecnológica, con aparatos para el siglo que viene que los podemos comprar mañana.
Me he plantado delante del televisor, lo he cerrado, he cerrado las paginas de Internet, el correo, el periódico, me tome la tarde para reflexionar, como podéis observar me ha durado poco, (me entro el mono) ya estoy de nuevo sumido en este mundo actual y real que el tacto humano no comprenderá jamás, mas allá del suave tecleteo y la pantalla que me mira como un búho.
Pero si que le di al “tarro” un rato, a vueltas con lo que se viene cociendo en esta casa, nuestra red social turística, me ha llevado a alguna conclusión que he de confesaros me tiene preocupado, lo voy a compartir con vosotros, (aprovecho para solicitar que si entre los compañeros de esta red social se encuentra un buen psicólogo tal vez fuera conveniente colgara sus coordenadas para futuras consultas, profesión que ira a mas, proporcionalmente al incremento exponencial de la red, si no, al tiempo).
Se trata del poder del cliente, le daba vueltas a un comentario que escuche, vi. , leí, en fin no se de donde lo he sacado, igual lo soñé.
El caso es el siguiente:
Un grupo de gente que pertenece a una red social de viajeros, alguien propone una salida hacia un destino, con la siguiente propuesta:
Para una fecha programamos una salida (ejemplo) a Nueva York de cuatro días en Hotel de cuatro estrellas, con visitas incluidas a las Cataratas del Niagara, se abre el periodo de inscripciones.
Objetivo:
Alcanzar una masa social interesada en la propuesta.
Para:
Poder negociar precios con proveedores, tal vez fletar un avión, contratar un hotel entero para el grupo, transportes y guías exclusivos etc.
Beneficios:
Cuantos más seamos, mas poder de negociación, y viajar a coste.
Ahí se me han apagado las luces, se me han fundido los plomos y he caído en una depresión de cinco minutos, me he repetido en voz alta para cerciorarme de que lo habia pensado.
“Chaval si esto es cierto, ve cerrando el chiringuito”
Desde este momento, que cada uno saque conclusiones, yo no os voy a contar como pienso salir del embrollo, valorare opiniones o un puesto de trabajo para un vago navegante (engañar no engaño a nadie), ¿verdad?
Acabo de reponerme, me he tomado un café, he tomado aire, he mirado por la ventana, el cielo seguía azul, los pájaros cantaban, los coches seguían echando humo, los niños salen de las escuelas, abren las tiendas, y de repente oscurece como todos los días……
Saludos cordiales a todos.
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© 2010 Creado por Albert Barra
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