Interesantísima pregunta la que se plantea. Es un grave problema y se trata de buscar soluciones positivas para tod@s. Al fín y al cabo los que habitan esos paises son individuos con sus grandezas y miserias y son ellos los que hacen turismo... Por mucho que la oferta sea nacionalizada o que el Estado diga o no diga lo que se debe o no se debe hacer, es la demanda la que debe de comportarse de manera racional para ir poco a poco socabando esas bases de falta de derechos humanos. Por ejemplo no aceptando entrar en aquellos locales que no dejen entrar a los lugareños o hablando con los trabajadores de los hoteles, restaurantes, etc intentando comprender qué es lo que pasa y poniendo su granito de arena al cambio.
Quiero decir. Tenemos el ejemplo en España. Una de las posible razones que nos han hecho más democrática es, solamente quizás, la afluencia de extranjeros a las costas a partir de los 60 y 70. Éstos promovieron nuevas formas de vestirse, nuevas músicas y, en consecuencia, nuevas formas de ver el mundo en una sociedad que estaba completamente cerrada sobre sí misma. A pesar de que el regimen tomaba el turismo como una forma de entrada de divisas, este turismo aportaba mucho más que eso. Aire fresco en una sociedad cerrada.
Quizás el viaje, el intercambio pueda ayudar a los individuos de esos paises a encontrar un camino propio en este sentido.
Por cierto, lo de la mujer en la sociedad arabe es un prejuicio tan extendido que no merece la pena entrometerse en él (ni es, ni mucho menos, mi intención pues hay todavía un largo camino por recorrer) pero sí dejar claro que en los paises árabes (al menos en Marruecos, más que arabe bereber) hay mujeres en las universidades como Fatima Marnisi, trabajando en las oficinas y haciendo tareas que, desde nuestros prejuicios, nos sorprendería ver. Y eso lo aprendí viajando. También nuestros prejuicios pueden verse tocados desde la perspectiva del viaje.
Y viajando también se puede conocer la cantidad de asociaciones de mujeres que existen en el Atlas Marroquí defendiendo sus derechos y trabajando en pro de una mejora de sus condiciones de vida. Ruta Ismalar
Buena pregunta.
Lo de los Derechos Humanos es muy complicado y merece un análisis en profundidad.
Las necesidades de estos países, no son las nuestras. Sobreviven. Personalmente, lo que me preocupa son los turistas, esos individuos del primer mundo, políticamente correctos, padres de familia ejemplares...que cuando entran en países en vias de desarrollo donde las personas se levantan por la mañana y no saben si van a comer o si van a llegar vivos a la noche, olvidan todos los principios y la moral que rigen sus vidas cotidianas. ¿ En realidad, quienes somos? ¿ Nos conocemos?
Ya no voy a entrar en temas de sostenibilidad económica ni social. Creo que la solucion al problema pasa por una buena educacion y conscienciacion del turista. Códigos éticos y informacion por parte de las AAVV a los consumidores. La funcion del guia, tambien es importante. En cuanto a las políticas públicas, no es necesario ni tocar el tema pues sabemos que las ONGs hacen más por los ciudadanos que los propias autoridades y administraciones, en muchos casos, corruptas.
En mi opinion, los profesionales conscienciados con esta temática, deberían unirse y hacer una ONG o algun tipo de red social global, dirigida a trabajar para solucionarlo. No se erradicaría el problema pero se avanzaria. Pienso que existe un amplio vacio legal. No existe pena para estos turistas. Y eso debería evitarse.
China es un tema aparte. No creo que los chinos entiendan mucho de Derechos Humanos. Son unos turistas pésimos. ¿Y lo que hacen con los bebes-niñas? Dudo que los turistas sean peores que la poblacion autóctona.
Camboya es un tema preocupante por los turistas japoneses que por 20 dolares obtienen el silencio de la policia para realizar todo tipo de aberraciones.
Los Derechos Humanos tienen mucho campo de accion y yo si que opino que la mujer árabe vive en un mundo oscuro, en situacion de esclavitud. Como dice Daniel, conoce casos pero creo que no son para generalizar.
De todas maneras, en el primer mundo tambien existen situaciones denunciables a nivel de explotacion laboral y más.
Creo que has dado en la llaga y que si realmente te interesa el tema, se podria crear algo interesante y trabajar sobre ello. Pienso que el futuro del sector a nivel de implicacion en temas sociales, pasa no solo por la creacion de redes sociales, sino en la implicacion de empresas en temas de RSC para realizar mejoras en todos los aspectos, tanto sociales como económicos y medio ambientales. Si te interesa, lo podemos hablar. A mi se me ocurren un monton de acciones.
Saludos,
Anna.
Permalink Responder para Ruben el septiembre 13, 2007 a las 9:24pm
Hola Albert,
La pregunta es clara. La respuesta es múltiple.
Dependera desde el enfoque que se realice. Yo lo haré desde una perspectiva social. La económica, de márketing o política la dejo para otros.
Todo país, cuando decide desarrollarse a través del Turismo, tiene como único objetivo la entrada de divisas, por parte de los visitantes y de compañías internacionales. Esta es la visión económica. Pero el Turismo siempre debe asentarse en dos pilares más: el medioambiental y el bien común (de residentes y visitantes).
Cuando un destino se desarrolla sin los tres pilares, (normalmente solo el económico) aparece un consumismo voraz que genera hostilidad en la población local, que agota los recursos naturales y sociales, y lo aboca al desastre.
La OMT (organización mundial del turismo) ha visto como en los últimos años muchos países subdesarrollados llaman a su puerta para que les ayuden a desarrollarse turísticamente, no teniendo interés por el sector secundario: la industria. Pero esta organización no tiene potestad cohercitiva para obligar a los paises a cumplir con los Derechos Humanos si desea entrar en la industria turística.
Bajo el pretexto de un desarrollo económico que dé a sus habitantes mejor calidad de vida, en estos paises empiezan a aparecer cientos de destinos, muchos de ellos con los bolsilllos llenos de dinero de empresas internacionales que invierten allí: Gambia, Kenia o Guatemala son un ejemplo de ello. También Cuba y China.
El capital favorece el desarrollo de un modelo muy atractivo, asentado en recursos naturales o culturales de alto valor turístico ( valor de deseo y valor de especificidad) para los turistas.
Estos últimos, anteponen su voracidad consumista de experiencias turísticas, al valor ético del modelo. He visto millones de turistas interesadísimos por China, Cuba, Gambia, Túnez, Egipto, Irán, Irak, Jordania, Agfanistan, India, Camboya, Birmania,... y cientos de paises donde los derechos humanos sencillamente no existen.
El turista de masas no ve más allá de su guía de viaje. Vive en un mundo donde la autenticidad la confunde con la atracción turística. Solo quiere corroborar que lo que tiene en sus manos coincide con lo que está visitando, que tenga buena comida, buena habitación, y alguna experiencia no planificada que pueda contar como proeza, y con foto incluída.
El turismo, como fenómeno, debería asentarse SIEMPRE en tres principios éticos:
1. El respeto a las personas: a su integridad y dignidad.
2. La búsqueda del bien común: el valor turístico.
3. La justicia o equidad: el respeto al derecho de los demás.
Solo en el primer mundo puede garantizarse, y no siempre, estos principios. En los paises subdesarrollados, el poder político no entiende de principios éticos, sino económicos.
Albert, retomo el tema planteado por los acontecimientos que actualemente están ocurriendo dentro de Cuba (efecto Raúl Castro) y fuera de Cuba (elecciones en EEUU), aclaro que no soy un experto en la materia y ni siquiera conozco Cuba (espero viajar este año), pero investigando sobre el tema encontré este interesante artículo de Andrés Oppenheimer para El Nuevo Herald de Miami.
Es una hipótesis muy interesante sobre la evolución de la oferta y demanda turística en el caribe y México, aunque no creo que Cancún pierda el liderazgo que tiene en la región.
27 de julio de 2008
El rol del turismo en la política hacia Cuba
Durante años he creído que México y la mayoría de los países del Caribe no tienen el menor apuro en que Cuba deje de ser una dictadura, ni en que Estados Unidos levante sus sanciones a los viajes a la isla, porque una eventual apertura del turismo de Estados Unidos a Cuba podría significarles una pérdida de millones de turistas estadounidenses.
Sin embargo, después de leer un nuevo estudio del Fondo Monetario Internacional sobre que ocurrirá el día en que Estados Unidos levante sus prohibiciones a los viajes a Cuba, estoy empezando a pensar que esta teoría es cierta para algunos países cuyas industrias turísticas compiten con Cuba, pero no para todos.
Según el estudio, México tendría mucho que perder en el caso de que Estados Unidos abriera el turismo a Cuba, pero muchas islas del Caribe no se verían afectadas en absoluto. Por el contrario, el estudio dice que el turismo internacional hacia el resto del Caribe podría aumentar hasta un 11 por ciento.
El estudio, titulado El fin de las vacaciones: implicaciones para el Caribe de la apertura del turismo estadounidense a Cuba, fue publicado por el FMI como un ''documento de trabajo'' de su economista Rafael Romeu.
Aparece en momentos en que una apertura de los viajes de Estados Unidos a Cuba parece cada vez mas plausible en un futuro cercano. El candidato presidencial demócrata Barack Obama ha prometido relajar las restricciones de viajes a los cubano-estadounidenses en caso de resultar electo. E independientemente de la política de Washington, es poco probable que la gerontocracia gobernante en Cuba pueda mantener el status quo durante muchos años, aunque más no sea porque el presidente Raúl Castro tiene 76 años, y su segundo, Ramón Machado Ventura, tiene 77 años.
Según el estudio del FMI, ''una apertura del turismo estadounidense a Cuba significaría un cambio sísmico en la industria turística del Caribe'', y ``aumentaría la totalidad de llegadas turísticas a todo el Caribe''.
Eso ocurriría porque habría un aumento masivo de turismo estadounidense a Cuba, que excedería la capacidad hotelera de la isla y obligaría al turismo canadiense y europeo que actualmente viaja a Cuba a redirigirse a los países vecinos, que en muchos casos tienen vínculos históricos con países europeos.
``Algunos países podrían potencialmente sufrir una disminución de turistas estadounidenses, pero ganarían nuevos turistas no estadounidenses'', dice el estudio.
Actualmente, los destinos más importantes del Caribe, además de Puerto Rico, son la República Dominicana, con 2.2 millones de visitantes extranjeros por año; el balneario mexicano de Cancún, con casi 2 millones de turistas; Bahamas, con 1.4 millones de turistas; Cuba, con 1.3 millones, y Jamaica, con 1.2 millones. Estas cifras reflejan un promedio de los años 2000 al 2004, y desde entonces han aumentado un poco, explica Romeu.
Pero una apertura del turismo estadounidense a Cuba sacudiría a todo el Caribe, porque entre 3 millones y 3.5 millones de turistas estadounidenses por año empezarían a visitar Cuba, dice el estudio. Eso ocurriría porque --además de ser una novedad-- viajar a Cuba se volvería sustancialmente más barato: actualmente, el costo de viajar de Estados Unidos a Cuba para quienes están exceptuados de las restricciones de viajes es equivalente al costo de viajar a Australia.
Según el estudio, habría ganadores y perdedores en el caso de una apertura del turismo estadounidense a Cuba:
• Cancún, cuya principal fuente de turismo es Estados Unidos, sería uno de los grandes perdedores. Perdería 614,000 turistas estadounidenses por año, y ganaría tan solo 93,000 turistas no estadounidenses.
• Las Bahamas, que también dependen en gran medida de turistas estadounidenses, perdería 499,000 turistas estadounidenses, y ganaría apenas 36,000 turistas no estadounidenses.
• La República Dominicana, cuyo turismo está más diversificado y recibe a gran cantidad de visitantes europeos, sería netamente una ganadora. Perdería 318,000 turistas estadounidenses, y ganaría casi 400,000 turistas no estadounidenses.
• Las islas mas pequeñas como Martinica, Montserrat, Antigua y Barbuda, Barbados y otros países con fuertes vínculos con Europa también resultarían ganadores. Barbados, por ejemplo, perdería 48,000 turistas estadounidenses, pero ganaría 64,000 no estadounidenses.
''Para muchos países, la apertura del turismo a Cuba no será un desastre, porque muchos de ellos compensarán sobradamente la pérdida de turistas estadounidenses con un mayor flujo de turistas canadienses y europeos'', me dijo Romeu en una entrevista. ''Muchos de estos países tienen vínculos ancestrales con Europa, y podrán hacer crecer ese mercado'', agregó.
Mi opinión (A.O.): Todo esto es muy interesante. No podría asegurar que México --el mayor perdedor en el caso de una apertura del turismo estadounidense a Cuba-- está abandonando su política exterior reciente de defensa a los derechos humanos y acercándose a la dictadura Cubana para que esta sobreviva el mayor tiempo posible, y no se perjudique el turismo estadounidense a ese país. Pero no me sorprendería que existiera un nexo entre el turismo y la política en el Caribe: eso ayudaría a explicar muchas cosas que son dificiles de entender.
Hola Albert
Leyendo tu interesante propuesta de discusión, se me ocurrió cómo cambia de persona en persona el concepto de correcto o incorrecto. Por ejemplo yo incluiría USA como abanderado del poco respeto a los Derechos Humanos. Ultimamente también incluiría a muchos países europeos, en los que un turista sudamericano no puede evitar ser "sospechado" de inmigrante ilegal, por ejemplo, y recibir un trato "especial" en el aeropuerto de arribo.
Todo depende, supongo, del color del cristal con que se mira.