Esta semana he leido dos articulos que me han hecho pensar...
Una es la del escritor catalan JOSEP MARIA Espinàs que publicó en PERIODICO DE CATALUNYA
"Empieza el siglo XXI

Como el lector sabe, no soy un experto en economía. Acabo de escribir esta frase y ya me percato de que no soy nada original. Existen millones de personas que no saben nada de economía, que conocen un oficio o una profesión, que son buenos médicos o albañiles o informáticos que hacen lo que saben hacer, porque de la economía ya se ocupan los economistas, los banqueros, los políticos.
Así hemos vivido muchos años. Hasta que ha llegado el fracaso de los expertos, y este ha arrastrado a los ciudadanos que se dedicaban, confiados, a sus trabajos. Tanto se ha hablado de globalización, que se ha logrado un desastre global.
Ya se sabe que un siglo dura 100 años, pero los cambios de siglo no son puntuales desde el punto de vista histórico. Siglo y ciclo son dos palabras que se parecen, pero no coinciden. A menudo se tiene en cuenta un importante hecho social o ideo-
lógico para decir que, en realidad, un siglo empezó unos cuantos años antes o después del cambio de cifra. Cuando existe algún hecho que marca una significativa evolución.
El siglo XXI no debería haber empezado el 1 de enero del 2001, sino ahora. Pongamos, en el año 2008. Cuando el sistema económico que regía la parte más próspera del mundo inició su autodestrucción. Este nuevo siglo apenas acaba de comenzar y no sabemos cómo acabará. ¿Qué papel ha tenido el consumismo en este cambio?
El sistema lo ha impulsado y la sociedad le ha obedecido. Todo se ha hecho tan mal que no se sabe cómo superar la situación. ¿Quién iba a decir que tendríamos que renunciar a la palabra progreso? ¿Que el entusiasmo creador de empresas se convertiría en parálisis? ¿Que la casa y el coche --a los catalanes de antes de la guerra se les ofrecía "la casa i l'hortet"-- entrarían en quiebra? La casa y el coche eran los símbolos de un optimismo acrítico.
Japón, por ejemplo, ha sido un modelo de potencia industrial y comercial. Las motos japonesas, la electrónica japonesa, etcétera. Ahora se han perdido una enorme cantidad de puestos de trabajo. Al mismo tiempo, el Gobierno ha propuesto dar a cada japonés el equivalente de 100 euros. La razón: para incentivar el consumo. ¿Qué van a comprar con esta modesta cantidad? Y una vez comprado un par de zapatos o una rueda de bicicleta, ¿qué? Con esta subvención no se va a recuperar el consumismo. Si tenemos que volver al consumo básico e indispensable, el mundo será otro. Ha empezado un nuevo siglo."

La otra es la de nuestro admirado Alfons Duran que ha apareció ayer en su web y que tituló
"REDUCCIONISMO - 27/02/2009

Se entiende por reduccionismo la simplificación excesiva de algo que es complejo. Y esto es lo que está ocurriendo con la crisis financiera internacional.

Los intereses de algunos agentes directamente implicados y el tratamiento superficial de la mayoría de los medios, ha llevado a la conclusión de que todos los males provienen de la concesión de unas hipotecas a gentes sin recursos. El concepto Ninja ha causado estragos y ha proporcionado suculentos ingresos a algún divulgador de perfil bajo.

La crisis financiera internacional tiene un origen multifactorial y no puede ser despachada con cuatro vaguedades. No sólo es la crisis de un modelo de crecimiento. Es la crisis de un sistema económico.

Y entre esos factores menos visibles conviene recordar los siguientes:

1. La Banca se ha dedicado a titulizar (crear activos financieros y venderlos a terceros) cualquier partida de su balance, desde deudas por pagos de tarjetas de crédito hasta derechos de transmisiones deportivas. Así recogía dinero y podía volver a repetir la operación ad infinitum. Los títulos hipotecarios son la punta del iceberg.

2. Cuando se cita a las agencias de rating, que califican la emisión de activos por parte de la Banca, y se dice que fueron muy alegres al dar a la mayoría de las emisiones nota alta, se oculta que los clientes de las agencias son los propios emisores y que estos pueden buscar una agencia alternativa si la primera no es amable con ellos. La Banca paga las facturas de quienes califican sus emisiones y ya sabemos que el cliente es el rey. Es una auténtica tomadura de pelo.

3. Las agencias de rating son sociedades privadas que tienen sus accionistas y que persiguen maximizar sus beneficios. Luego están contaminadas. Lo razonable es que fueran entidades públicas sin ánimo de lucro.

4. Todas las entidades financieras, nacionales e internacionales, tienen la obligación de someter sus cuentas a auditores independientes, que las revisan puntualmente y dan su opinión sobre las mismas. Con ello se pretende defender los intereses de los accionistas y de la sociedad en su conjunto. Pero en la práctica las auditorías no sirven para nada, pues son incapaces de identificar los contenidos reales de las cuentas. Además son empresas privadas y su cliente es la propia entidad financiera, en la persona de sus directivos o de su consejo de administración. Sus informes no garantizan nada.

5. Se continúa practicando el “short selling”, en especial por los grandes operadores bursátiles. Este procedimiento permite tomar en alquiler un paquete de activos financieros, pagando el canon correspondiente, y con la obligación de devolverlos en un plazo determinado. Luego se procede a venderlos, con el propósito de hacer caer el valor, para recomprarlos más tarde a un precio inferior. Con ello se obtiene una plusvalía, se recuperan las acciones y se devuelven a su propietario. De esta forma el señor Soros llevó a la libra esterlina a su devaluación y obtuvo en poco tiempo una extraordinaria fortuna. El “short selling” es una flagrante manipulación del mercado de capitales.

Si pretendemos despachar esta crisis cargando las tintas sobre algunos “chicos malos” que han hecho barbaridades para enriquecerse, nos estamos equivocando. Es una crisis sistémica. Es la crisis del capitalismo. Y esto no hay quien lo refunde."

¿Que creeis conveniente hacer para afrontar los nuevos tiempos que se avecinan?

Visitas: 1

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Manel, me gustaría contestar contundentemente, pero realmente, no tengo cabeza para hacerlo.... Me pareció muy buena tu reflexión, lo que me ha dado ideas. Cuando las organice, quizás escriba mi inspiración. Qué hacer? Bueno, lo más fácil sería rezar...o haciendo caso a esas corrientes del positivismo, reafirmarlo, mentalizarlo, hacer una gran energía positiva en todo el mundo y ver si de pronto, CHASSS!, todo termina y recomenzar o volver a un punto x, por donde veníamos... Lo que sí, estoy en contra del negativismo que se ha desatado por todas partes...Todo el mundo habla de la crisis y como sobrevivirla...Hay millones de escritos en estos tiempos de crisis, acerca de la crisis y tal pareciera que a todos les conviene. La crisis es una realidad y hay que vencerla y también creo que se puede... Si todos ponemos un granito de arena a la causa de vencerla, será mucho más rápido su paso. Ya es una crisis, según la veo, bastante larga y no creo que haya comenzado en el 2008 ni tan siquiera en el 2007. Esto ya venía desde finales de los 90 y poco a poco se iban debilitando algunos frentes...Explotaba por un lado y se le ponía un parche, explotaba por otro y así sucesivamente, hasta que reventó por donde era imposible la reparación.
Cantaremos victoria el día después, que ojalá venga pronto...
Un abrazo

RSS

Turismo 2.0 es la Comunidad Online del Sector Turístico. Si eres un profesional del Turismo o los Viajes, Turismo 2.0 es tu sitio.