A raiz de este reportaje de TVE
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20101109/londres-capital-mundia... y despues de hace balance de nuestra asistencia a una feria en la que no habíamos puesta una expectativas demasiado elevadas y que no nos ha ido del todo mal.
Me ha dado que pensar que continuamos basando toda nuestra estrategia en precios.
No hace muchos años tuve la ocasion de escuchar a Raimon Martin Fraile en aquellos entonces creo que Secretario General de Turismo, diciendo que era un error pensar que eran nuestros competidores estos países. Ninguna de sus infraestructuras son como las nuestras, ni los hospitales ni sus autopistas, ni la educación... nada, sencillamente nada.
La semana pasada estuvimos acompañanando a un grup o de 7 americanos por nuestro país, quedaron alucinados... y quedaron alucinados por los precios de los vinos catados... les parecia una ganga probar algunos reservas a 7 euros, en su país estarian dispuestos a pagar 40 USD.
¿Seremos capaces algun dia capaces de valorarnos mas? ¿de quitarnos nuestros complejos de inferioridad?
Porque no nos comparamos a nivel turistico en terminos de destino con Francia, o con Italia... y a nivel comercializador con Inglaterra o Alemania. Tenemos todas las capacidades y todos los recursos ¿quien nos lo impide?

Nosotros mismos, nadies mas...
Hasta que no seamos capaces de autovaloranos no seremos capaces de crear una oferta de valor unica y diferenciada... de nada sirve buscar posiciones en mercados nuevos como algunos apuntan, irnos a Rusia., a China... da la sensación de que ya no nos queda a nadie mas a quien poder convencer?
Me duele ser tan crudo pero me subleba que seamos tan mezquinos con nosotros mismos.
Amor propio y humildad.
Trabajo y paciencia.
Conviccion y valores.
Solo asi saldremos del atoyadero. O al menos eso creo yo.
Continuaremos apostando por un turismo de calidad, sostenible y responsable con el patrimonio que queremos conservar.
El precio es un indicador de muchas cosas. Jugar con el puede dar que pensar a nuestros clientes presentes y futuros.
La percepcion de algunos americanos con nuestros vinos es que nuestros precios son propios de productos de inferior calidad a los Francese o Italianos, si los igualaramos al mismo precio que nuestros vecinos, seriamos mas creíbles?
Que opinais vosotros?

Etiquetas: competitividad, ecoturismo, impactos, precios, slow, sostenibilidad, travel, viajes

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Respuestas a esta discusión

Esa es la gran incógnita, Manel. Has abierto un melón que nos comemos cada uno por su lado, nos quedamos con hambre y nos quejamos de que el otro ha comido más -cuando el pobre desgraciado apenas lo habrá probado, como nosotros-..y así nos va. Yo creo -es una opinión absolutamente personal, cimentada únicamente en la experiencia de casi 25 años "viendo cosas" por el sector- que lo que nos pasa es:

1. Que nos pensamos que somos unos cracks vendiendo, pero en realidad no tenemos ni idea. Y no tenemos ni idea porque hemos perdido de vista un principio básico: el mercado no quiere comprar...quiere dejarse seducir. Y nosostros no seducimos. Los franceses seducen, los italianos seducen, en el sector industrial los alemanes seducen, en el sector financiero los ingleses y americanos seducen, en calidad de vida los nórdicos seducen, en formación los finlandeses seducen, en entretenimiento Estados Unidos seduce...¿en que seducimos nosotros?. Me contesto: EN NADA...CUANDO LO PODRÍAMOS HACER EN CASI TODO. Nos falta amplitud de miras, información, conocimiento, espíritu de sacrificio (no de sufrimiento y de queja, que de esos vamos bien servidos), formación y, sobretodo, ACTITUD, ACTITUD y ACTITUD. Nos dejamos vencer a la primera ostia que recibimos...y lo peor es que, en ese caso, para seguir autocomplaciéndonos como siempre, nos auto-convecemos de que hemos aguantado una barbaridad.

2. Que no invertimos lo suficiente en "sacar pecho". Hace años que oigo el típico ejemplo de que nuestro aceite es el mejor del mundo...pero que se lo llevan los italianos, le ponen un lacito y le dan un toque de "glamour" y diseño perfecto para comercializarlo. Lo he escuchado ya en no-sé-cuántos seminarios...y el ejemplo sigue vigente, por algo será. Y el caso es que el sector del aceite ha avanzado una barbaridad en todo (producción, comercialización, distribución, internacionalización)...pero el italiano sigue siendo "el italiano". El ejemplo es ampliable a cualquier otro producto. Llevamos demasiados siglos con la autoestima por los suelos. Sólo hay una forma de levantar cabeza: CREERNOS QUE LA PODEMOS LLEVAR LEVANTADA. No hay otra.

3. Que hablamos demasiado y nos perdemos por los vericuetos de la lingüística, la profusión de opiniones, las ideas "ilustradas" y las pontificaciones sobre cualquier tema...y el turístico no es ajeno a ello. Creo que fué Azaña el que dijo una vez: "Si todos los españoles habláramos de lo que sabemos y exclusivamente de lo que sabemos, se haría un gran silencio nacional que podríamos aprovechar para estudiar sobre aquello de lo que hablamos y no sabemos". ¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué tienen tanto éxito las redes sociales en España?...yo creo que porque se han juntado el hambre con las ganas de comer: el Sr. Facebook y compañía nos han regalado un "patio de vecinos" en el que "largar" a gusto...y escuchar más bien poco (y esa ha sido siempre una seña de identidad nacional: el ruído social). Si no escuchamos, no sabemos; si no sabemos, no entendemos; si no entendemos, no conocemos y, al final...si no conocemos no vendemos y mucho menos seducimos. Y nos alejamos del mercado.

Sólo cuando conseguimos que el mercado "se acerque a nosotros" nos sale todo lo bueno que llevamos dentro: el amor por el trabajo del buen productor, el cariño por el producto del buen vendedor, la sonrisa del buen seductor y la palabra del buen orador...sólo en ese momento es cuando ese trocito de mercado que se ha acercado y nos escucha encantado y feliz piensa: "esto es perfecto...no entiendo por qué lo ponen tan barato...españoles...".

Levantemos la cabeza de una vez, amigos del sector, tanto para ver como, sobretodo, para que nos vean.

Un abrazo.

Jordi
Jordi...
me quito el sombrero ante un análisis tan ilustrado y descarnado. No sabes cuánto me alegro a estas horas de la mañana que antes de empezar a estudiar (si, aun estudio) despertarme leyendo tus sabios pensamientos.
Alguien dijo también que uno de nuestros problemas mas pronunciados es el de la envidia, envidiamos que es lo que tienen los demás, pero sin hacer nada extraordinario por conseguirlo... nos preocupa a veces "el que dirán", admiramos el éxito fácil y ninguneamos a veces el que se ha conseguido con esfuerzo.
Dicen que esta crisis es una crisis de valores, es posible, pero creo que para salir de ella no nos quedará otro remedio que ser realmente proactivos, encumbrar a quien sea realmente brillante y deterrar la meritocracia ,la corrupción y la mediocridad,perniciosas y cancerigenas como pocas ¡¡¡
Todos sabemos que vivimos en un país donde se vive bien, si tuviéramos las dotes de seducción de los francés o italianos, ingleses o alemanes, seguramente trabajaríamos menos horas, disfrutaríamos de nuestro sol, de nuestros recursos y de una conversaciones inteligentemente productivas, las de galgos y podencos las dejaríamos para el futbol, que si esta seduciendo al mundo y a nosotros mismos. ¡¡¡
Me ha venido a al cabeza uno de esos chistes que circulan por la red en la que un catalán se encuentra a un andaluz holgazaneando bajo un árbol en una tórrida tarde de verano, el catalán se dirige al andaluz y le dice, no sabe usted que la pereza es un pecado capital? a lo que el andaluz se lo mira y le dice, y la ENVIDIA también.
Malos tiempos para la lirica.
No vamos a tener más remedio que ser mucho más competitivos y eficientes que nunca. En un mercado global no nos queda mas remedio y no nos queda más remedio que poner en el asador todo el ingenio posible. Basarlo en un recurso tan fácil como el precio sería un error que creo nos podría postrar a un servilismo que nadie desea.
En nuestras manos esta, querer es poder, ahora habrá que ver si somos realmente valientes y capaces.
Estaremos siendo victimas del SEF ?-
Espero que no pues mas dura seria la caída.
Jordi amic, mira que publica hoy el país

http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/lastre/marca/Espana/elp...

Es un lastre la marca España ?
Buenas a ambos dos,
buena propuesta por parte de Manel y exclente respuesta por parte de Jordi, ambos amigos entrañables para mi.
No entrare en el debate ya que me pareceria borrar la gran respuesta que ha aportado Jordi, ni yo mismo hubiera sido capaz de Sintetizar(en absoluto) y exponer con tanta brevedad la historia turistica de este pais, el personaje descrito de Raimon Martines, (gran amigo) al que mi admiracion hacia su capacidad de analisis y vision del sector me convierten en su mas acerrimo defensor ante los ataques de sectores "academicos".
Mi opinion ( que ya conoceis) es vender caro, satisfacer a los clientes y demostrarles que tambien hay empresas que sabemos hacerlo, independientemente que la gran mayoria apueste por otras estrategias (cuanto mas apuesten por ello, mas ventaja competitiva tendre yo contra ellas), en resumen, todos competimos contra todos, la diferencia es que algunos sabemos quien es nuestro competidor mientras otros se aferran en mirar hacia otros terrenos de juego.
El repartidor de gaseosas de mi pueblo vivio toda la vida trabajando y pensando que su competidor era Coca cola.
Por cierto, tengo un melon en fresco, punto de madurez y sabor inigualable, cuando gusteis sera un placer compartirlo.
un fuerte abrazo a ambos
Estimado Joan, ante un melón de esas características y con esa compañía, ni turismo, ni precios, ni sector, ni criterio, ni academicismos, ni vendedores de gaseosa, ni Coca-Colas, ni nada de nada!!...solecito, una buena mesa y a disfrutar, que son dos días!. ;-))

Un abrazo.
He oido hablar de melones frescos y me ha interesado el tema .
Gracias Manuel por iniciar este debate en el que opino que estamos mas que en una guerra de todos contra todos en sentirnos defraudados si ganamos menos que el otro , sin importarnos tanto el grado de satisfacción que hemso conseguido con el desempeño de nuestras actividades .
Os brindo parte de mi melon antes que me empache y luego el medico me diga que no puedo comer ms.
Salut
Pues si os parece yo traeré un poco de jamón..
seguro qeue esto sera lo que vulgarmente llamamos una merienda de negros, y que me perdonen por la expresión, nunca he sabido porque se utiliza tanto, pero me imagino que aduce al canibalismo desaforado de todos contra todos y que al final solo satisface al último que queda en la tribu pero que acaba muriendo por falta de nuevos vecinos a los que deborar.
Si solo vieramos esa imagen depredadora no creeis que ya habríamos ganado mucho? Yo intento ser sostenible, responsable y consecuente con mi forma de vivir pero me molesta bastante que muchos utilicen sus comodas "comodas" (y no es una reiteración, uno es un adjetivo y el otro un sustantivo) para lanzar mensajes que creo que confunden a los que con menos criterios solo se dedican a vender melones y a no disfrutarlos.
Yo si os parece le pediré a Joan que ponga una comoda, y comodamente nos sentemos a disfrutar de los melones que seguramente muchos no saben apreciar.
¿Comnseguiremos algun dia tener un cluster de empresas excelentes?

Miguel Ángel Ariño Profesor del IESE. Universidad de Navarra.
Información publicada en la página 6 de la sección de Opinión de la...

Hablaba en mi último artículo de las deficiencias del principio que había regido a la mayoría de las compañías en los últimos 30 años: el de la maximización de los beneficios. Si critico este principio debo ofrecer alternativas, y es lo que me propongo ahora. Una empresa debe preguntarse: ¿qué necesidad de los consumidores quiero satisfacer? Y cuanto mejor lo haga, mejor estará cumpliendo con su finalidad y mejor empresa será.
zoom Excelencia empresarial

Para cumplir con esta finalidad necesita tres cosas. La primera es tener una buena estrategia. Decidir el modo como va a satisfacer esas necesidades. Una buena estrategia le permitirá conseguir sus objetivos y obtener un beneficio. Sin beneficios, una compañía no puede subsistir a largo plazo; son condición necesaria para la buena marcha de una compañía, pero no son condición suficiente. Hace falta algo más.

Además de los beneficios, una compañía necesita estar al día de modo continuo en las mejores prácticas de su sector. Debe aprender a hacer las cosas cada vez mejor. Debe preocuparse de la cualificación profesional de sus empleados. De lo contrario, en poco tiempo quedará anticuada. Si yo no me cualifico profesionalmente, estaré dando mis clases igual que hace 20 años. Pero esto es inaceptable. Hay que hacer las cosas cada vez mejor. Es el aprendizaje operativo. Una compañía puede no saber exportar, pero, si se lo propone, al cabo del tiempo puede conseguir hacerlo. Una compañía puede no saber vender su productos on line, pero, si se lo propone, puede conseguirlo. Para ello es necesario que se lo proponga.

Todavía hace falta una tercera condición: el compromiso de los empleados con la compañía. Los empleados son los artífices de lo que hace la empresa. Si se empeñan, tratarán a los clientes como si fueran ellos mismos, y la compañía les podrá dar un buen servicio. Por el contrario, si falta el compromiso de los empleados, darán simplemente un servicio suficiente. No hay nada como una compañía con empleados comprometidos e identificados. Y no hay nada peor que unos empleados que solo trabajan por dinero.

¿Cómo se consigue el compromiso de los empleados? Pues no es nada fácil. De hecho, conseguirlo es una muestra de excelencia empresarial. Los empleados se comprometerán con la compañía si quieren, y si no quieren no. Lo harán si sienten que son importantes para la empresa. En cambio, si sienten que son un tornillo dentro de una maquinaria, tornillo fácilmente reemplazable, difícilmente se comprometerán. Los empleados se sentirán importantes si se les valora. Un directivo que no valore a sus empleados les estará comunicando, vía hechos, que no importan. Y esto será así con independencia de cuantos discursos suelte este directivo afirmando que «las personas son el activo más valioso de la compañía». Eso lo dice todo el mundo. Pero esos discursos no son más que la medida de la hipocresía de ese directivo. Los empleados perciben cuánto se les valora en función de cómo se les trata. Si ese trato avala los discursos del directivo, entonces este directivo podrá generar confianza y compromiso entre su gente. Si los hechos contradicen a los discursos, el empleado se sabrá engañado y descalificará a su jefe. Seguirá sus órdenes, porque no le queda otro remedio, no porque esté comprometido.

Un directivo puede conseguir que sus subordinados hagan lo que él les manda. Tiene poder para echarlos si no obedecen. Lo que nunca podrá conseguir es que sus subordinados quieran hacer lo que se les manda. Esto pertenece a su esfera. Una organización en la que el directivo consigue no solo que su gente haga lo que se les manda sino que lo quieran hacer libremente, es una empresa que cuenta con el compromiso de su gente. Este directivo se ha sabido ganar la confianza de los suyos. Los suyos se fían.

Si una empresa tiene bien claro cuál es la necesidad que pretende satisfacer; si es capaz de diseñar una buena estrategia para lograrlo; si consigue capacitar cada vez más a su gente para satisfacer esa necesidad cada vez mejor y a la vez consigue el compromiso de sus empleados, estará muy bien posicionada. Como consecuencia, ganará dinero. Si se centra en maximizar los beneficios, se está olvidando de la necesidad que pretende satisfacer, de cualificar a su gente, de comprometerla. Tenderá a la mediocridad. Se puede convivir con la mediocridad, pero, cuando el entorno externo se pone difícil, como está sucediendo actualmente, se hecha en falta la excelencia. Son solo las empresas excelentes las que están capeando el temporal. Mis antiguos alumnos pueden dar fe de que desde hace casi 10 años, cuando todavía Mercadona no había despuntado como líder del sector, ya la mencionaba como empresa excelente. Averigüen cuál es la estrategia de Mercadona y cómo trata a sus empleados. No me queda espacio para exponerlo. Pretendo con este artículo ofrecer una alternativa al principio de maximización de beneficios. Espero haberlo conseguido.

*Profesor del IESE. Universidad de Navarra.

Hola Manuel:

Sé que este post tuyo tiene un tiempo, pero estaba leyéndolo ahora. Y precisamente quería comentarte el tema de los empleados, cuando he leído en esta respuesta tuya que pones hincapie en la importancia que tiene una buena plantilla implicada con la empresa.

 

Creo que uno de los puntos débiles de las empresas españolas en general, da igual el sector del que hablemos, es precisamente el trato que se le da al trabajador. Ahora con la crisis, por ejemplo, empresas con beneficios, aunque estos estén algo reducidos por la situación, a la mínima quieren tirar de las famosas ERE's. Otras empresas nunca han valorado el activo humano como uno de sus activos más importantes y, mientras se gastan millones y millones en equipos y maquinaria, pretenden recortar luego esa inversión del gasto en trabajadores, reduciendo salarios y "rateando" todo lo que pueden. Y luego pasa lo que pasa. Si te das cuenta, por ejemplo, en la mayor parte de los supermecados españoles, sobre todo las cadenas nacionales, conseguir una palabra amable o una sonrisa de la cajera o del cajero que te atiende es casi una utopía. Cuando estaba viviendo en Londres esto no ocurría, pues se les implicaba en su empresa, se les exigía esa sonrisa, pero también se les pagaba o se les daba horarios adecuados para que se sintieran motivados. Éste es sólo un ejemplo, pero en las empresas turísticas ocurre lo mismo: Hay una gran cantidad de hoteles donde sus plantillas actuales, en cerca de un 50%, están formadas por personal en prácticas, por supuesto, prácticas no remuneradas. ¿con qué sonrisa va a atenderte alguien que lleva tres meses gastándose su poco dinero en coger un autobus o en gasolina para su coche para ir a "trabajar",  (yo sinceramente veo esta situación cercana a la esclavitud) ocho horas o las que sean sin que se le pague un solo euro, supuestamente en formación (pero nadie está pendiente de ti o te enseña adecuadamente) y llevándose encima broncas cada vez que se equivoca (cosa por otro lado normal en alguien que está en prácticas)? Dudo que esa persona tenga ganas de sonreirle al cliente mucho. ¿Y qué decir del otro 50%? Con turnos inaguantables, no hay una plantilla adecuada para cubrir sólo el turno nocturno, los sueldos distan mucho de ser suficientes... Y no hablemos de algunos uniformes que están más pensados para putear que para estar con ellos ocho horas trabajando. ¿Por qué, por ejemplo, se sigue soportando esa norma machista de que las mujeres tengan que ir con una falda? Las faldas suelen ser bastante más incómodas, no te permiten moverte igual y en invierno dan frío. ¿Has visto el uniforme, por ejemplo, de Barcelo? la camisa es totalmente incómoda, la de las chicas, claro, porque luego los chicos sí van mejor, pero a ellas les toca "en gracia" una falda que no podría sentar bien ni a una modelo, de un tejido que provoca urticaria y es insoportable en verano y nada abrigado en invierno. La camisa es justo lo contrario a una camisa entallada, mal confeccionada y con una forma realmente fea que, para colmo lleva una suerte de "cuello isabelino" que se vuelve incómodo hasta la saciedad, sobre todo en verano y que generalmente no pueden ni abrocharse o corren el peligro de auto-estrangularse. Y todo eso acompañado con la única prenda cómoda del repertorio, una insulsa chaqueta gris. La camisa es blanca y la falda azul marino. En cambio los chicos llevan un cómodo pantalón de pinzas en azul marino, una camisa normal y corriente, de chico, de color blanco (tanto la de chica como la de chico son de manga corta), corbata azul marino y la famosa rebequita gris. Dime una cosa, si eres una recepcionista de un Barceló, que tienes además que contar con que probablemente te maquilles, y por tanto te pasas tooooooooda tu jornada controlando que el cuello de la camisa no se manche de maquillaje, además de no ahogarte y pegando estirones del mismo porque te molesta, ¿cómo vas a poner una sonrisa sincera al cliente que entra por la puerta? Lo primero que deberían pensar es que los uniformes, más o menos bonitos, no dejan de ser ropa de trabajo para un trabajador que se va a pasar ocho horas de pie en un mostrador. Y esa es otra cosa, ¿cómo esperas que un recepcionista te sonría cuando lleva seis horas plantado de pie sin poder sentarse ni cinco minuntos, con dolor de piernas y pies? Además, algunos mostradores son excesivamente altos, lo que suponen un handicap para personas bajitas. Es decir, otra vez afecta mayoritariamente a las mujeres, pero claro, ellas siempre pueden ponerse tacones. Me imagino que es lo que pensó el diseñador del mostrador en cuestión. A él me gustaría a mi verlo ocho horas con taconazos, plantado, sin poder sentarse. A ver que le parecía su maravillosa idea del mostrador alto.

 

En resumidas cuentas. Pues sí, un vino reserva se vende a 7 euros aquí, ¿Y por qué? Pues porque al agricultor se le ha pagado una mierda por sus uvas, porque a los trabajadores de la planta vinícola se les ha recortado el sueldo a lo bestia y porque al final todos los costes de esa botella son los derivados del envasado, las barricas de super madera donde se ha fermentado y la super maquinaria de super última generación que ha ido controlando el proceso. Y en cuanto a nuestros hoteles, pues lo mismo te digo, como en todas las demás empresas españolas, mientras no se contrate a la gente por su capacidad y no por ser "hijo, amigo, sobrino de", mientras no se esté dispuesto a pagar a los empleados en concordancia con su trabajo y sus exigencias (no puede ser que te estén exigiendo una diplomatura o licenciatura, una experiencia en informática, una experiencia en programación, un nivel alto de no sé cuantos idiomas, entre otros el inglés y a veces cosas tan complicadas como el chino o el árabe y que luego no quieran pagarte más de 600 euros), mientras no se cuide la comodidad del trabajador en su puesto y mientras no se deje de recurrir a sistemas que rozan la esclavitud y que realmente no deberían usarse de esa forma ni con ese fin, no podremos ni de lejos alcanzar a otros países europeos, entre otras cosas, porque los mejores activos nos estamos largando de este santo país a lugares donde se nos valora mejor.. Y me incluyo porque yo no tardaré en irme "al extranjero" a buscar suerte, cansada ya de que me pidan mucho y me den a cambio poco o nada.

 

Un saludo, Manuel. Un placer leer tus posts

Nada que objetar a tus comentarios, solo pensar que estamos en una cambio de época no una época de cambios (como bien apunto mi admirado Alfons Duran Pich en otra conferencia donde nos regaló con su peculiar optimismo), y que quizas toca empezar a pensar en modelos de empresas distintos, mas colaborativos y paticipativos

Te adjunto otro enlace para ver si te enriquecen sus puntos de vista

http://www.turismo20.com/forum/topics/932414:Topic:54116

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