
Soy consciente de que muchos antes que yo han escrito sobre este tema, con lo que es poco lo nuevo que puedo aportar en esta ronda. Y sin embargo me parece importante recordarlo, tenerlo presente. ¡Es tan fácil despistarse!
Y es que mantener la coherencia de una marca es difícil porque cada medio es distinto y porque aquellos que lidiamos de continuo con una marca determinada acabamos aburriéndonos de ella y corremos el riesgo de querer cambiarla. ¡Es tan tentador cambiar un color aquí, una letra allá y dejar volar la imaginación!
Pero las marcas son seres frágiles y he dicho seres porque cuando las creamos, y a poco que las alimentemos un poquito con comunicación, cobran vida propia y al salir al mundo real reciben gran cantidad de influencias. Así que no nos queda más remedio que ser estrictos: mantener el color y la tipografía a través de los diferentes canales (mails, cartas, folletos, anuncios, etc.) pero no solo eso, también el tono (al hablar, al escribir) el tipo de imagen (¿qué se adecua más a nuestra imagen el estilo de ‘Sinn city’ o ‘La Misión’?), la música asociada, el olor (porque ¿qué sería de una floristería que oliera a pan?) todo aquello en fin que hace que nuestra marca se diferencie de otras.
Busquemos el tiempo necesario para revisar nuestra marca, cómo la tratamos. Y corregir, si fuera el caso, los desvíos que hayamos podido cometer en el camino…
¡Saludos a todos!
Virginia
He escogido la imagen de
Intermon Oxfam porque creo que, también en esto, lo hacen especialmente bien